1. En función de la responsabilidad
Obviamente no pueden cobrar el mismo sueldo empleados con distintas responsabilidades en la empresa: a mayor responsabilidad, mayor sueldo. Identifica quiénes son los que tendrán funciones más comprometidas o delicadas y establece un baremo en función de eso.

2. Según las horas
Tampoco pueden cobrar lo mismo los empleados que están a media jornada que los que trabajan a jornada completa. Haz un reparto equitativo en función de las horas, y paga siempre las horas extra que realicen cada uno de tus empleados, ya que no hacerlo puede mermar su interés, autoestima y calidad en el trabajo.

3. Según el tipo de empleo
También tienes que tener en cuenta que no todos los tipos de empleo se pagan igual. Hay trabajos que requieren un salario más alto que otros, ya sea por responsabilidad, riesgos, necesidad de formación, de idiomas…

4. ¡Nada de amiguismos!
Nunca contrates a nadie ni establezcas sueldos por amiguismo. Hacerlo puede suponerte a ti y a él problemas con el resto de empleados, además de ser la peor forma de establecer el criterio del sueldo.

5. Por supuesto, siempre un salario digno
Ni que decir tiene que siempre se tiene que establecer un salario digno para todos y cada uno de los trabajadores que conforman tu empresa. No recortes jamás sus sueldos de tal forma que se queden en una retribución ridícula, ni les pagues menos de lo que merecen.