1. Teclea directamente en la barra correspondiente la dirección de Internet del banco, y omite el uso de hipervínculos.

2. No respondas a ventanas emergentes (pop-up), ni correos electrónicos que requieran información, y actualiza constantemente el antivirus de tu software.

3. No almacenes información financiera como el nombre de usuario, contraseñas, estados de cuenta, entre otros, en tu ordenador personal o a la vista de terceros.

4. Es recomendable cambiar las contraseñas de las cuentas como mínimo cada dos meses, y no las repetirlas en diferentes cuentas.

5. Si usas Internet en locutorios, universidad, centros de negocio, etc., borra toda la información temporal y apaga el ordenador cuando acabes.

6. Revisa cada poco tiempo la cuenta por internet y asegúrate de que no figuren transacciones que no hayas realizado o a cuentas desconocidas, y en caso de encontrar irregularidades en el saldo de las cuentas, consúltalo con tu banco.

7. Si tienes un generador de claves dinámicas (Token), guárdalo de manera segura y nunca reveles información de tu cuenta por correo electrónico o teléfono.