Existen muchos productos que antes de ser lanzados al mercado deben ser probados y testados para verificar su futuro funcionamiento. Hemos encontrado varios ejemplos de empleos relacionados con la comida, como el catador de helados o de golosinas. Si eres un amante de los helados y del azúcar ¡estos son tus trabajos! Serás el primero en catar nuevos sabores, olores y texturas; aunque a la larga puede que no sea tan buena idea para los dientes. Además existe la figura del estilista de alimentos, los encargados de hacer que los productos parezcan apetecibles.

Con la bebida ocurre lo mismo, el problema está en probar bebidas alcohólicas como hacen los catadores de vino o de cerveza. Para estos puestos de trabajo se requiere un paladar exquisito, pero sobretodo mucho aguante para no terminar borracho.

Uno de los empleos en los que nos pagarán por hacer aquello a lo que muchos dedican horas desde el sofá es el de probador de videojuegos. Eso sí, debes ser un experto en la materia y lograr llegar hasta el final.

Por último os proponemos tres empleos que os van a extrañar. El primero es el de probador de camas de lujo, en el que el empleado debe dormir de 10 de la mañana a 6 de la tarde para comprobar el confort del colchón. En el segundo, filero profesional, el objetivo es pagar a alguien para que haga cola por ti. Y el último es el de afilador de lápices, es tan raro que sólo existe una persona en el mundo que lo lleva a cabo: David Rees.