Un perfil común es el de la persona que se queja por todo lo que le viene dado, pero antes de dejar que te influya su opinión o carácter, lleva a cabo estas herramientas:

Mueve la negatividad y cámbiala por positividad: ignora este tipo de personas, la falta de interacción es la mejor de las armas que puedes usar en su contra.

Intentar evitar ponerse sentimental o sensible, ya que es lo que pretenden buscar en ti. Además, si no te expones a estos sentimientos, no podrás hacer algo de lo que te arrepientas.

La gente siempre puede sacarle faltas a tu trabajo, intenta medir tus labores con las suyas y descubrirás si lo que te pide es justo o sin embargo es alguien tóxico que no merece la pena.

La visión negativa la tienen ellos, no tú. No generalices sus opiniones porque solo les afecta a ellos, intenta mantenerte objetivo y rodearte de personas positivas.

El problema son ellos, no tú. En el momento en el que te percatas de esto, dejas de intentar agradar constantemente. Detecta quién falla antes de culparte exclusivamente a ti.

Entiende que la gente negativa espera la perfección de las cosas. Y lo siento, pero no existe. No le des más vueltas cuando no las tiene.

Te harán aprender mucho de ti mismo, así que reencontrarte con ellos al tiempo puede ser un ejercicio de terapia bastante fuerte. No lo desaproveches.

Ve buenas películas. Puede parecer algo trivial, pero las lecciones que podemos encontrar en el cine nos harán ver con más claridad los distintos tipos de personalidad con los que nos topamos en el día a día.

Tienen una mala dieta por lo general, evítalo. No suelen alimentarse bien y el café se encuentra en la cima de su pirámide alimenticia. No te dejes llevar en este aspecto por ellos, es algo fácilmente reconocible.