El Popular emitirá para ello más de 2.000 millones de nuevas acciones con un valor nominal de 0,50 euros –de la misma clase que las actualmente en circulación– más una prima de emisión unitaria de 0,75 euros. El resultado son acciones de 1,25 euros cada una con cuya venta se espera reforzar la franquicia del banco, así como su modelo de negocio comercial y minorista. También esta es una oportunidad para rebajar en la entidad lo que reconocen como activos improductivos. Igualmente la entidad ha presentado un plan estratégico hasta 2018 que busca alcanzar un payout en efectivo del 40% para esa fecha.

Esta ampliación ya ha supuesto un duro golpe para la cotización en bolsa de la entidad que ha visto desinflarse su valoración en más de un 25%. Tras el citado aumento, Popular podrá disponer de un importante margen de maniobra frente a requerimientos regulatorios futuros que obliguen a revisar el balance y los niveles de solvencia en próximos años. El banco pasará entonces a tener una alta capacidad de reacción para recuperar la confianza del mercado y la creación de capital que permita retornar a los niveles de reparto normalizado de dividendos.