Las situaciones cambias y la realidad se presenta de formas diversas. Este es el momento en el que nos damos cuenta de que lo que esperábamos y lo que se nos presenta no tiene nada que ver, y que debemos tener la capacidad de adaptarnos a las situaciones. Además, también tenemos que tener en cuenta el ambiente en el que nos movemos.

Los desafíos empresariales y de liderazgo, son más complicados hoy de lo que lo han sido en el pasado. Especialmente la tendencia a pensar en el mañana y no darnos cuenta de lo que está pasando hoy. En otras palabras, los líderes intentan pensar fuera de la caja en exceso y analizan más de la cuenta el futuro. Analizan todas las posibilidades que podrían suceder, seleccionan el escenario que creen más probable y moldean el tipo de liderazgo alrededor de esto. Problema: Murphy ha decido trabajar a tiempo completo para arruinarles la fiesta y desmontar todos sus planes.

El caso es que mañana, la semana que viene, o el año que viene son totalmente inciertos, así que si intentas moldear tu tipo de liderazgo en torno al futuro, no estás ejerciendo un tipo de liderazgo, estás planeando. Por ello, existen una serie de consejos empresariales que necesitas seguir.

Los líderes tienen opciones, pero el liderazgo es una opción

Puede ser que te asciendan, que te den responsabilidades acerca de un nuevo proyecto y que tengas la capacidad de tomar decisiones, pero nada de esto te convierte en líder. Esto son solo herramientas diseñadas para examinarte, para añadirse a tu arsenal de potencial, debes aceptar el desafío pero no intentar que las demás personas te sigan. Sabes que eres un líder cuando alguien te sigue sin importar un título, o lo que tengas en el momento, y te siguen porque eres capaz de tomar decisiones complicadas que otro simplemente desecharía.

El liderazgo no es el problema, sino la solución

Es muy fácil culpar al liderazgo por la forma en la que son las cosas, porque esto permite que nos quitemos la culpa a nosotros mismo, pero el problema real es cómo cada uno de nosotros contribuye al problema. Si tienes un líder tóxico, no todo depende del departamento de Recursos Humanos, sino de que todos los demás asuman el liderazgo e intenten cambiar las cosas.

El liderazgo es difícil de medir

Una de las razones por las cuales es difícil de medir es que cada persona tiene una definición diferente de lo que significa el liderazgo. Sin una definición común, es difícil alcanzar el éxito. El liderazgo no es bueno ni malo. No es virtuoso o diabólico. El liderazgo es una expresión de nuestros valores. También es difícil de medir porque cuando todo va bien no hay nada que medir. Es mucho más fácil identificar cuando algo no está funcionando bien.

Los líderes no trabajan solos

Los líderes saben que los mejores resultados vienen del “nosotros” y no del “yo”. El esfuerzo colectivo tiene una fuerza increíble cuando se comparte un objetivo común.