¿A qué retos se enfrenta la movilidad en la actualidad? ¿Qué papel juegan la digitalización y la electrificación en su apuesta por la sostenibilidad? ¿Ha cambiado la forma en la que nos movemos? ¿Cuáles son las señas de identidad del nuevo cliente/usuario?

Para responder a estas y a muchas otras preguntas la periodista Belén Chiloeches mantuvo una pormenorizada charla, el pasado 12 de diciembre en las oficinas de Forbes en Madrid, con Jorge Navea, CEO de Astara. En ella no solo dibujaron el futuro de la movilidad, sino también los nuevos retos a los que se enfrenta para convertirse en más democrática y responsable con el medioambiente.

Astara es una empresa de movilidad innovadora, con una facturación estimada para 2022 de 5.500 millones de euros que lidera el sector a nivel mundial a partir de una amplia cartera de servicios y productos.

P. Astara ha evolucionado desde la distribución de vehículos a una compañía de innovación que crea un ecosistema de movilidad global. ¿Cómo se gestó lo que es hoy Astara?

Respuesta. No ha sido fácil. Está claro que cualquier empresa, ya no solo de movilidad, está obligada a transformarse en la actualidad. Nosotros empezamos este proceso hace ocho años, porque vimos que teníamos que evolucionar como empresa automotriz y decidimos, en primer lugar, digitalizarnos internamente. Pero no bastaba porque luego nos dimos cuenta que la sociedad estaba demandando diferentes productos, porque ya no se trataba de comprar un vehículo, sino de moverse de otra forma. Teníamos que responder a esas necesidades, y así empezamos a crear startups de movilidad.

P. ¿Cuál es el propósito de Astara en la actualidad?

R. Soy de los que piensa que el mundo avanza con el movimiento, y esto es algo que afecta tanto a las personas como a las sociedades. Y en ese sentido, entendemos el movimiento como un derecho. Pese a esto, no hay que perder de vista que tenemos que movernos de forma responsable, inteligente y sostenible. Ahí entramos nosotros, porque nuestro propósito es el de ayudar a la gente a moverse, a avanzar y, en definitiva, a progresar. Nuestro objetivo es  convertirnos en la empresa global de movilidad personal y estamos comprometidos con este progreso de la humanidad.

P. ¿B4Motion, de Bergé Auto, fue la semilla de Astara en 2015?

R. Cuando decidimos empezar a convertirnos en una empresa de movilidad tuvimos claro que no podíamos hacerlo solos, sino que teníamos que incorporar nuevo talento con diferentes backgrounds, y no solo de la industria del automóvil. Y ahí empezó B4Motion. Comenzamos en unas oficinas distintas, con un equipo muy tecnológico con una visión muy diferente a la que teníamos hasta aquel momento. Y nos marcamos dos objetivos: crear una nueva oferta de productos y servicios y centrarnos en evolucionar como empresa. Astara es la mezcla de aquel Bergé Auto y el B4Motion. Hoy Astara tiene una cultura diferente, un ADN propio, que es la mezcla de muchas personas, entre las que se cuenta más de 30 nacionalidades, y que nos ha llevado a estar presente en 17 países.

P. ¿Cómo ha cambiado nuestra relación con el coche? ¿Cómo es la nueva movilidad?

R. Creo firmemente en el derecho que tenemos como personas a movernos, pero debemos hacerlo de forma responsable, de forma inteligente y también sostenible. Las empresas, como Astara, tienen que tener conciencia de esto, y, con coraje y determinación, ser capaces de responder a las demandas sociales, al mismo tiempo que cuidar del medioambiente. No hay que pasar por alto que nuestro concepto de movilidad ha cambiado mucho en los últimos años. Para ello, en Astara hemos tenido que poner el cliente en el centro, y aprender a escuchar sus demandas. Y es que el perfil de usuario ha cambiado mucho, ya que no siempre quiere adquirir un vehículo propio, sino que lo quiere alquilar, compartir o utilizar por horas, por días o por meses. Las opciones son muy diversas. Asimismo, no hay que olvidar que la aparición del vehículo eléctrico ha traído un cambio muy importante en la forma en la que nos movemos. Por ello, los dos grandes retos que tenemos en esta industria son la digitalización o la conectividad y la electrificación.

P. La empresa inició su proceso de transformación digital hace cerca de ocho años. Entonces, como CEO usted ya veía estos dos retos. ¿Cuál fue la clave en su decisión de transformación de la empresa? ¿Se está cumpliendo el modelo de negocio que imaginó?

R. El modelo de negocio ha cambiado muchísimo. Nosotros nos dimos cuenta de que la sociedad y el cliente final estaban demandando otro tipo de movilidad. Hoy somos una empresa de innovación, una empresa tecnológica, con las herramientas necesarias para ser capaces de escuchar al cliente y poder ofrecerle aquello que nos está pidiendo y solucionar cualquier reto de movilidad que pueda venir.

Enrique Polo, CEO de Salesforce Iberia; Pablo Rodríguez, AVP de Salesforce Iberia; Jorge Navea, CEO de Astara España; Francisco Gil, Sr. VP de Salesforce Iberia; y Bernardo Aguilera, del equipo de Comunicación de Astara.

P. Bajo su liderazgo, Astara ha pasado de ser un mero distribuidor de automóviles a ser un proveedor de soluciones de movilidad B2B, B2C y B2G, con las que se pueden comprar vehículos, suscribirse o compartir distintas formas de movilidad, desde un coche eléctrico a una bicicleta. ¿Cómo ha cambiado la interacción con el cliente?

R. Nosotros pensamos que la movilidad tiene que ser compartida y tiene que haber una colaboración público-privada, pero siempre de una forma inteligente. Por ello, hemos pasado de ser una empresa B2B durante los últimos años, para transformarnos en una empresa que apuesta por poner al cliente en el centro. Interactuamos con él a través de una plataforma tecnológica, que nos permite escucharle en todo momento para saber qué es lo que quiere y necesita

P. ¿Este cambio de modelo también ha supuesto una transformación interna?

R. Por supuesto. Hoy somos una empresa multicultural, global. Antes estábamos muy focalizados en Latinoamérica, seguimos estándolo, pero hemos incorporado otros territorios. Y es que estamos presentes en 17 países: 10 en Europa, 6 en Latinoamérica y acabamos de entrar en Filipinas. Pero, tal vez, el cambio más importante como empresa ha sido el cultural. Contamos con un equipo de 25 nacionalidades, con el que hemos ido creciendo y aprendiendo a convertirnos en una empresa flexible, empática, que busca encontrar un equilibrio entre el trabajo y la vida privada. Y junto a este cambio ha venido el tecnológico, ya que también hemos tenido que aprender a gestionar datos.

P. Y es que en este tiempo Astara también ha puesto en el centro al dato. No en vano, esta empresa ha puesto mucho énfasis “en generar valor” a través de la interacción con los usuarios. ¿En qué consiste? ¿Cuáles son las previsiones de usuarios de su ecosistema?

R. Nosotros sabíamos que teníamos que cambiar el modelo de negocio, que teníamos que evolucionar, pero también sabíamos que necesitábamos ayuda a nivel de recursos humanos, de nuevos perfiles con diferentes backgrounds, y en la parte tecnológica. Para hablar con el cliente final necesitas tecnología, y tuvimos la suerte de contar con una empresa global, mundial, y número uno en su área de negocio como es Salesforce. En todo momento hemos ido de su mano, y Salesforce ha entendido que no sólo estamos buscando tecnología, sino que queríamos aplicarla para escuchar al cliente. En ese sentido, Salesforce ha hecho que no nos sintamos tan solos. Ha sido y es un excelente compañero de viaje.

P. ¿Cómo se genera valor con este tipo de tecnología? ¿Cómo le ayuda a conocer mejor a ese cliente final?

R. Yo siempre hablo de generación de valor y creación de valor, haciendo sobre todo hincapié en esta última. Antes desconocíamos las necesidades de los clientes en cada momento, por eso es importante escucharles. No todos los días tenemos las mismas necesidades: cuando viajas, vas al trabajo, sales buscando una opción de ocio… La tecnología es lo que nos ha permitido descubrir estos aspectos. Hoy tenemos un mismo cliente que se suscribe a un vehículo para tres meses (la media son cuatro meses), luego lo deja, comparte vehículo para moverse por la ciudad y termina comprando un coche. Todo eso sin la tecnología de Salesforce no podríamos conocerlo. Sería imposible.          

P. ¿En qué consiste la plataforma tecnológica de Astara?

R. Esta tecnología nos ha hecho ser muy transversales y ser mucho más eficientes, lo que nos ha ayudado a poner al cliente en el centro. Y, por tanto, ha dado forma a un modelo de negocio que tiene como objetivo dar soluciones de movilidad innovadoras y que se adapten a cada necesidad.

P. ¿Cuáles son las tendencias que vienen en el mundo de la movilidad, y cuáles son los desafíos a los que se enfrenta en el futuro?

R. La electrificación, no tengo ninguna duda, pero también la sostenibilidad. Si no se cumplen estas pautas, nos vamos a ver expuestos a restricciones. Por tanto, estas no solo son las grandes tendencias, sino también los grandes retos que tenemos por delante.

P. ¿Y cuál es el principal reto para Astara?

R. Sin duda, convertirnos en una empresa responsable desde el punto de vista medioambiental. Es cierto que tenemos retos internos, pero creo que lo más desafiante para Astra es conseguir dar una respuesta de movilidad sostenible y, además, explicarlo correctamente.

P. ¿Y es un reto que comparte el sector?

R. Totalmente, desde el fabricante de automotriz hasta las nuevas empresas que han entrado en el mundo de la movilidad están 100% comprometidas con la electrificación, y con el hecho de dar soluciones responsables.

P. Acaban de estar presentes en el Dakar 2022 con una apuesta por la sostenibilidad que ha acaparado titulares… ¿El futuro de su empresa y el de la movilidad está ligado al de la sostenibilidad?

R. Creemos que se puede ser competitivo y sostenible al mismo tiempo. Desde mi punto de vista, una cosa no está reñida con la otra. Y es que con este tipo de proyectos, aparte de hacer una gran labor, queremos mandar un mensaje a la sociedad, demostrando que se puede ser fuerte en los deportes de motor y respetuoso con el medioambiente.

P. Además de sostenible, ¿la movilidad tiene que ser más democrática?

R. Sí, por supuesto. Más social. En algunos países son muchos los que no se pueden permitir el hecho de comprar un vehículo. Hoy, con una suscripción puedes acceder a un vehículo. En ese sentido la movilidad es más democrática.

P. ¿Cuál es el futuro de Astara?

R. Muy positivo. Somos una empresa muy curiosa, abierta y ambiciosa, donde los retos no nos dan miedo, como demuestra el hecho de habernos convertido en globales. Pero, sobre todo, somos una empresa muy humana, con una gran conciencia social y medioambiental. Ese cóctel nos hace poder afrontar con gran ilusión una propuesta de futuro, en la que talento es la clave.

P. ¿Es posible competir en el mercado sin tener la visión global de Astara?

R. Defino la globalización como un estado mental. Se puede ser una empresa competitiva siendo una empresa de barrio, pero necesitas un componente global en tu mentalidad. Tienes que estar abierto a los cambios y escuchar lo que demanda la sociedad. Es verdad que el tamaño de una empresa es importante a día de hoy, sobre todo si quieres invertir en tecnología y dar soluciones, en nuestro caso en movilidad. Y por eso seguimos creciendo, para mejorar. Nos ponemos un objetivo a tres años de estar en 25 países. Pero el crecer no es un objetivo en sí, sino un resultado.