Shell registró un beneficio neto atribuido de 25.156 millones de dólares (24.775 millones de euros) en los seis primeros meses de 2022, multiplicando casi por tres el resultado de 9.087 millones de dólares (8.949 millones de euros) de la primera mitad del año pasado, impulsado por el resultado récord del segundo trimestre gracias a los elevados precios del petróleo y el gas.

El resultado atribuible de Shell a costes corrientes de suministro en el primer semestre de 2022 fue de 21.703 millones de dólares (21.374 millones de euros), lo que supone una mejora del 211% respecto de los seis primeros meses de 2021.

Entre los meses de abril y junio, el beneficio neto atribuido de la petrolera anglo holandesa alcanzó los 18.040 millones de dólares (17.767 millones de euros), quintuplicando el resultado del mismo periodo del año pasado.

A costes corrientes de suministro, el beneficio atribuido en el segundo trimestre alcanzó un importe neto de 16.677 millones de dólares (16.424 millones de euros), seis veces más que entre abril y junio de 2021.

Por su parte, los ingresos de la petrolera anglo holandesa entre enero y junio de 2022 sumaron 184.263 millones de dólares (181.471 millones de euros), un 58,6% más que en el primer semestre de 2021, incluyendo un avance del 66,9% de los ingresos en el segundo trimestre, hasta 103.083 millones de dólares (101.521 millones de euros).

Asimismo, la petrolera informó de que al cierre del segundo trimestre del año su endeudamiento neto ascendía a 46.357 millones de dólares (45.655 millones de euros), frente a los 65.735 millones de dólares (64.739 millones de euros) un año antes.

Por otro lado, la petrolera ha anunciado que llevará a cabo un nuevo programa de recompra de acciones propias por importe de 6.000 millones de dólares (5.909 millones de euros), que espera completar en el tercer trimestre de 2022.