En el enjambre de empresas familiares de Cantabria dos apellidos sobresalen del resto por su riqueza y raigambre: Botín, potentados de Banco Santander, y Pérez-Maura, que han construido su imperio a partir de una naviera. Ambos, además, están emparentados, desde que una Botín, Elena, se casó con Jaime Pérez-Maura. Ninguno de ellos, sin embargo, aparece en la lista de Forbes de Los 100 españoles más ricos de 2021 (Ana Botín no accede a dicha clasificación por el “escaso” margen de 30 millones).

Con todo, las empresas familiares de esta región gozan de excelente salud y tienen mucho peso en su economía. Según la Asociación Cántabra de la Empresa Familiar (ACEFAM), representan el 92,1% de total (por encima de la media nacional, del 88,8%), generan el 82,5% del empleo y contribuyen con el 61,8% al PIB regional. La banca, la construcción, las industrias dedicadas al metal y la alimentación son los sectores en que con más solvencia se desenvuelven.

Familia Botín: históricos de la banca

El mismo día que murió su padre, Emilio Botín (el 10 de septiembre de 2014), su hija Ana Patricia (nacida en 1960) asumió la presidencia de Banco Santander. La también consejera de The Coca-Cola Company y miembro del consejo asesor del Massachusetts Institute of Technology (MIT), pertenece a la cuarta generación de los prósperos banqueros, una saga que comenzó con Emilio Botín López, presidente de la entidad desde 1904 hasta 1923 y yerno del descubridor de las pinturas de las Cuevas de Altamira en 1879, Marcelino Sanz de Sautuola. Emilio I tuvo cuatro hijos, uno de los cuales, Emilio II, fue quien ocupó el sillón de mando en 1950. De los hijos de este, fue Emilio III (el Emilio Botín recientemente fallecido, padre de Ana) fue presidente desde 1986. Estaba casado con la pianista y aristócrata Paloma O’Shea.

Emilio Botín y Paloma O’Shea tuvieron seis hijos. Además de Ana, actual presidenta (que con una fortuna que Forbes valora en 220 millones es la séptima mujer más poderosa del mundo); Javier (200 millones) es consejero externo de Santander, presidente de la Fundación Botín y propietario de JB Capital Markets; Emilio IV es vocal de Santander (fue consejero de 1989 a 2005), presidente de Renta Markets y de la Fundación eCare; Paloma, Carolina (ambas historiadora del arte; esta última atesora 160 millones) y Carmen (30 millones; es la viuda de Severiano Ballesteros) son vocales del Patronato Marcelino Botín. Jaime Botín, su tío, abandonó la banca familiar en 2004 (llegó a ser vicepresidente primero) y fue presidente de Bankinter.

Familia Pérez-Maura: estirpe naviera

Están vinculados a los Botín desde que Elena García-Botín y Noreña, nieta del primer presidente de Santander y prima hermana del celebérrimo Emilio Botín (y exdiputada por Alianza Popular), contrajo matrimonio con Jaime Pérez-Maura, descendiente por parte de madre de los duques de Maura (bisnieto del primer duque, Antonio Maura, presidente del consejo de ministros durante el reinado de Alfonso XIII). Los Pérez-Maura son los herederos del Grupo Pérez y Cía, destacada naviera cántabra fundada en 1853 por Ángel Bernardo Pérez, muy amigo del marqués de Comillas, con quien constituyó la Compañía Transatlántica Española en 1881.

La presidencia del grupo recae en Javier Ferrer Muñoz-Seca (Ángel y Álvaro Pérez-Maura, dos de los cinco hijos de Jaime y Elena, dimitieron en mayo de 2019 de todos sus cargos en la compañía, tras un conflicto legal). Elena Pérez-Maura sigue ostentando el puesto de presidenta del consejo de familia de Pérez y Cía, mientras que de sus otros dos hermanos, Ramón es periodista (El Debate) y Gabriel, administrador único de El Covaju SL, empresa dedicada a la hostelería, ganadería, servicios de taximontaña y cinegéticos, además de consejero de Costa Canaria SL, que preside Elena. Cada uno de ellos posee 50 millones de euros.

Familia Herrero: del metal a la estampación

Industrias Jacinto Herrero nació en 1962 por iniciativa de Jacinto Herrero Torices como un taller de fundición de plomo. Tras el fallecimiento del fundador en 1986, sus cinco hijos tomaron las riendas del negocio, con Isaac Herrero López en el papel de presidente. Seis décadas después de su constitución, la actividad de la empresa (transformación de metales, estampación en frío, conformado del tubo, fabricación flexible, trabajos de mecano-soldadura y diseño y construcción de matricerí) se centra principalmente en tres áreas: automoción, electrodomésticos y equipos para hostelería, aunque es el primer sector el que acapara el 65% de su producción. También abarcan otros ámbitos, como las máquinas de vending, elevadores, tanques de gran capacidad, etc. Ubicados en el polígono de Guarnizo, cuenta entre sus clientes con Gestamp, Benteler Automotive, Grupo Segura, Edscha, Antolín, Teka o Azkoyen, entre otros. Su facturación en 2021 fue de doce millones. Álvaro Herrero (1984), cabeza visible de la tercera generación, es responsable de proyectos de automoción y miembro del comité de dirección.

Familia Coria Ríos: una historia muy dulce

Son los reyes del sobao pasiego. El origen emprendedor de esta familia arranca en 1940, con la compra del obrador de la panadería La Constancia en Santander. En los años setenta se amplió su capacidad de producción con la adquisición del obrador de Panaderías Cántabras y en los noventa se apostó por la elaboración artesanal de sobaos desde el obrador Vega Pelayo. El padre de las actuales responsables se encargaba de la gestión de La Constancia, mientras que la madre lo hacía de Vega Pelago. Un incendio en 2004 de esta última fábrica supuso un duro golpe para sus ilusiones, pero lograron reconstruirla y hoy disponen de unas gigantescas instalaciones de 3.500 metros cuadrados en el polígono de Guarnizo donde producen el rico dulce típico a un ritmo de 44.000 unidades a la hora para España, Francia, Italia, Reino Unido y Portugal. Gema Coria Ríos es directora de operaciones y desarrollo de negocio de Vega Pelayo (además de asesora del fondo de capital LUA y presidenta de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Cantabria), mientras que su hermana Ana Rosa es directora financiera de La Constancia.

Familia De Miguel: más que una constructora

En 1978, Juan de Miguel García estableció SIEC en Torrelavega. Lo que empezó siendo una pequeña constructora se convirtió, con el paso del tiempo, en una gran compañía que opera en varios sectores. En los ochenta, fue clave en las obras desarroladas por la Confederación Hidrógrafica del Norte y construyó la Ciudad del Transportista en Santander. A partir de los noventa, empiezan a crear filiales como Tracman (producción y venta de hormigón), Iniciativas de Vargas SL (canteras), y se introduce en el turismo y el ocio con Turismo del Nansa SL (que obtiene en 2006 la adjudicación de la explotación de la Cueva El Soplao por 25 años), el complejo hotelero-deportivo Torresport (Torrelavega) y el centro deportivo Move&Go (Santander). Ya como SIECSA, colaboraron con Ferrovial en la ampliación del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla (se ocupan también de la gestión de los servicios no sanitarios del centro) y abrieron sede en Marruecos. Con una plantilla de 330 empleados, alcanzan una facturación anual de 68 millones. Eva y Sylvia, hijas del fundador, ejercen de directora del Hotel Torresport y del centro Move&Go, respectivamente.

Familia Fernández Jove: de una ferretería a la diversificación

Con 24 años, Antonio Fernández Villanueva emigró a Caracas con su recién obtenido título de tornero oficial de primera, y regresó casado (con Carmen Jove) y con dos hijos para montar su propio negocio, la Ferretería Villanueva, en 1972. Cincuenta años después, la compañía (Grupo Fernández Jove) se divide en cuatro áreas de negocio: suministro integral de piezas y equipos (FJ), válvulas marinas (Saval), sistemas modulares de sellado de cables y tuberías (Hawke) y fabricación de piezas de EPDM (Burnetts Hispania). Su potente red de distribuidores les hace llegar a clientes de 55 países. La continuidad del carácter familiar de la empresa está asegurada: Antonio Fernández Jove, hijo del fundador, es el actual director general, y Pablo Fernández Cabrero, nieto, director adjunto.

Familia Huerta: amplios horizontes

Horizont Family Company es el vehículo de gestión a través del que se instrumentan las inversiones empresariales de la familia Huerta, cuyo más ilustre representante ha sido Manuel Huerta Castillo, (1947), alcalde de Santander entre 1987 y 1995, expresidente del Racing de Santander y traumatólogo de profesión. Hoy le secundan en el consejo de administración su hijo Manuel Huerta Terán, como consejero delegado, su hija Alicia Huerta Terán y Teresa Huerta Álvarez, ambas vocales. Operan en tres sectores: medio ambiente (Oxital), energía eólica (Crossfield) y alimentación (la veterana conservera especializada en anchoas Fredo La Estrella del Norte).

Familia González: del hierro a las comunicaciones

Los González son los propietarios del Grupo Tirso, un conglomerado industrial especializado en la recuperación y el reciclaje de residuos férricos, la gestión medioambiental y la siderurgia. Lo fundó Tirso González en 1956; por entonces la empresa se llamaba Hierros Tirso González Álvarez. Cuando falleció en 1985, su hijo Javier se encargó de la dirección. Pronto se le unió su hermano Roberto, una vez hubo concluido sus estudios de Ingeniería Industrial. Algunos hitos en la historia de la empresa son la construcción de una central eléctrica en la esclusa 9 del canal de Castilla (1991), la creación del canal de televisión local Telecabarga, junto con otros inversores cántabros (1995), la fundación de Hierros Tirso Canarias en Santa Cruz de Tenerife (1999), la constitución de Tirso CSA, dedicada al acero nuevo certificado (2004), su incorporación al sector aeroespacial y las comunicaciones vía satélite a través de Erzia Technologies (2007), su participación en la Sociedad Eólica de Cantabria (2009) o la fundación de la empresa de biotecnología CellBioCan (2011).

Familia Lostal: expertos en materiales de construcción

Lostal es una empresa que suministra materiales de construcción, decoración y equipamiento del hogar creada en 1910 por Eduardo Lostal Arce a partir de un pequeño almacén. Tras una asociación frustrada con su hermano, Eduardo se apoyó en su esposa, Matilde Gutiérrez Ortiz, y sus hijos para hacer crecer la compañía. A su muerte, en 1924, tomaron el relevo su viuda y los cinco hijos, hasta que en 1954, ya con los vástagos solos al frente, se constituyó E. Lostal y Cía. Hoy el grupo está presidido por Jesús García Lostal, quien durante ocho años encabezó además la Asociación Cántabra de la Empresa Familiar (preside también Hormigones del Sella). Santiago García Lostal es director general, mientras que Maribel Lostal Albendea ocupa el cargo de responsable de marketing y José R. Lostal, el de responsable de sistemas.

Otras importantes familias empresariales cántabras

Entre los apellidos empresariales con más solera de Cantabria están también los Alciturri, de Semicrol, consultoría tecnológica fundada en Santander en 1979 (Vicente Alciturri, gerente, es el actual presidente de la Asociación Cántabra de la Empresa Familiar); los Fernández, que dirigen el destino de Sifer, dedicada a los diseños en madera desde 1958 (Paloma Fernández Díez es vicepresidenta de ACEFAM); los Rodríguez Salvador, que producen piezas de acero moldeado en el Grupo FAED; los García Varona, fabricantes de muebles y suelos de madera a través de Maderas García Varona, que inició su actividad en 1964; los Tejedor, orientados desde el Grupo Tejedor Lázaro (con marcas como Derwent y Dibaq) a la elaboración de productos de nutrición para animales; los Polidura, centrados en los servicios informáticos al frente de Quiter desde 1995; o los Cabrero, dueños de Julio Cabrero & Cía, firma creada en 1960 y líder continental en producción de azufres, con Julio Cabrero como CEO, Guillermo Cabrero como responsable de desarrollo de negocio y Mónica Cabrero responsable de administración, compras y facturación.