En Castilla y León todo es a lo grande, empezando por su superficie —la mayor de una comunidad autónoma en España— y terminando por la envergadura de muchas de sus empresas, la mayoría de las cuales (el 95%) son familiares. Entre ellas facturan más de 13.000 millones de euros y dan trabajo a 60.000 personas, según Empresa Familiar de Castilla y León, la organización que las agrupa. Algunas empezaron en un pequeño taller (caso de Grupo Antolín) o gracias al impulso emprendedor que de muy jóvenes sintieron sus fundadores (como Juan José Hidalgo, de Globalia, o Tomás Pascual, de la Corporación Pascual); hoy tienen presencia en todo el mundo. Como tierra de buen comer y mejor beber, buena parte de estas compañías basan su negocio en los productos del campo. Pero, ojo, eso no quiere decir que no las haya también punteras en últimas tecnologías. Todas guardan historias apasionantes, y en algún caso, de película (o, mejor dicho, de culebrón televisivo de los ochenta).

Familia Antolín (Burgos): sobre ruedas

El Grupo Antolín fabrica interiores para vehículos en 150 plantas situadas en 26 países y con una plantilla de 27.000 personas. La sede central no se ha movido de Burgos, donde Avelino Antolín fundó un taller mecánico (en la calle Salas) hace siete décadas. Cuando el empresario falleció en 1969, la compañía pasó a manos de sus hijos José y Avelino, que en 1985 rebautizaron el proyecto con el nombre que hoy conserva. En el delicado 2020 (últimos datos publicados) facturó 3.974 millones de euros. Lo que, sin embargo, supuso un marcado retroceso (-23,8%) con respecto al año anterior.

José Antolín Toledano, nacido en Palencia en 1936, aunque residente en la capital burgalesa desde su más tierna infancia, es presidente de honor y figura en el puesto #75 de la lista de Los 100 españoles más ricos 2021 de Forbes, con un caudal de 350 millones. Ostenta la Medalla al Mérito en el Trabajo que concede el Gobierno de España y la Medalla de Oro de la Ciudad de Burgos. Su sobrino Ernesto (1964), con 180 millones, es el actual presidente de la compañía, mientras que María Helena Antolín Raybaud (1966), hija de José, ejerce de vicepresidenta. Negocio familiar aparte, el clan posee las Bodegas Imperiales, las fincas Los Ausines y La Santé y es socio prioritario de Evergrande Auto, fabricante chino de coches eléctricos. En marzo de 2020, en lo más crudo de la pandemia, consagraron su fábrica de Valladolid a confeccionar batas para el personal sanitario.

Los Álvarez Mezquíriz (León/Valladolid/Bilbao): limpieza y vino

Leonés de cuna, pero afincado en Bilbao, David Álvarez (1927 – 2016) instituyó el Grupo Eulen, dedicado a servicios de limpieza, lógistica, seguridad y mantenimiento (con 90.000 empleados en 14 países), y fue propietario desde 1982 de las bodegas Vega Sicilia, cuya finca está en Valbuena de Duero (Valladolid). Tuvo una vida de cine, con amistades de alcurnia (el Rey Juan Carlos I le otorgó el Marquesado de Crémenes en 2014) y tres matrimonios, el último de los cuales, en 2009, lo contrajo con su secretaria, 25 años menor. David tuvo siete hijos, y no todos aprobaron ese postrero enlace; le pedían además que se jubilara y les entregase el relevo. Otros, como María José, lo apoyaron hasta el final. La prole lleva una década dividida.

María José Álvarez Mezquíriz (1957) es presidenta del Grupo Eulen. Recibió dos tercios de la herencia de su padre. Atesora 350 millones, lo que la sitúa en el puesto #78 de la lista de Forbes. Posee el 59,14% de la compañía a través de la sociedad Daval, donde participan minoritariamente sus hermanos. Estos, en cambio, controlan el 84% de El Enebro, que posee Vega Sicilia y la cárnica Valles del Esla. Cinco de ellos están en el consejo de administración de la apreciada bodega: Marta (presidenta), Pablo, Emilio (consejeros delegados), Elvira y Juan Carlos (consejeros). En una ocasión, el patriarca espetó a María José, tal y como esta reveló en Forbes: “Tengo que reconocer que, por las buenas, tienes el mejor corazón de todos mis hijos, pero, por las malas, eres la más estricta de todos ellos”.

Los Hidalgo (Salamanca): de altos vuelos

Desde muy joven, Juan José Hidalgo (1941) supo que el ser humano es inquieto por naturaleza, y sacó partido de ello. Aún adolescente, llevaba a españoles a Suiza en su coche. Durante la mili, transportaba a reclutas a sus lugares de origen. Con lo ganado se compró un autocar Pegaso… Y en 1971 abrió la primera oficina de Halcón Viajes en Cáceres. En 1991 encabezó el grupo de inversores que compró Air Europa. Hoy, ambas marcas, junto a Viajes Ecuador, Traverplan, Be Live Hotels y algunas más, integran el Grupo Globalia, del que Juan José es presidente. Le arropan en la cúpula sus hijos Javier (CEO), María José (directora general) y Cristina (directora general de compras, obras y mantenimiento). Juan José acumula un capital de 180 millones; su hijo Javier, de 130.

Familia Núñez (Segovia): educación ante todo

En marzo de 2019 la gestora británica de capital riesgo CVC compró la mayoría de acciones de la Universidad Alfonso X El Sabio por 1.100 millones. El objetivo es internacionalizar la institución, la primera privada de España no vinculada a la Iglesia Católica. El fondo no ha tocado el organigrama de la UAX, al frente de la cual sigue como presidente Jesús Núñez Velázquez, quien la fundó en 1993 (y mantiene un 16%). Núñez, que creó su primer negocio con 19 años (un centro de preescolar en el barrio de San Blas de Madrid), acopiaba en 2021 180 millones de euros. Su hija Iris Núñez Trébol ostenta el cargo de vicerrectora de Relaciones Internacionales e Institucionales en UAX.

Tres de las sociedades familiares, Efusa, Cedasa y Comosa —donde también participan Marcos y Jesús, hermanos de Iris—, controlan los colegios privados Monfort y Greenwich (Madrid) y Meres (Asturias); a través del holding Gesbolsa regentan además la Clínica Universitaria Odontológica, el Centro Odontológico de Innovación y Especialidades Avanzadas y el Hospital Clínico Veterinario. José Jaime Núñez Garrido, sobrino de Jesús Núñez, está vinculado al Liceo Sorolla y a Logos International School y preside el colegio San Jaime, en Majadahonda (Madrid).

Familia Santos-Ruiz (Salamanca): los barones del vino

El bejarano Eduardo Santos-Ruiz Díaz (140 millones) capitanea Mazuelo Holdings, sociedad familiar que a día de hoy posee el 90,43% del capital social del Grupo Barón de Ley, bodega ubicada en la zona navarra que pertenece a la denominación de origen Rioja. El grupo nació a raíz de la compra en 1991 de Bodegas El Coto, de la Rioja Alavesa. En 1997 empezó a cotizar en Bolsa. En la actualidad embotella también vinos de Cigales (Museum) y produce jamones, paletas y lomos ibéricos de bellota en una finca de Baños de Montemayor (Cáceres) a través de Dehesa Barón de Ley. Eduardo empezó con una participación en Barón de Ley del 22% y, tras una serie de sagaces maniobras (incluida una OPA), ha ido aumentando su presencia hasta arrogársela casi en su totalidad. Su hija María Santos-Ruiz García-Morales es consejera del grupo, que cerró 2020 con unas ganancias de 25 millones, un 39% más que el año anterior.

Los Pascual (Burgos): son la leche

Dirigen la corporación láctea que lleva su apellido, fundada en 1969 por Tomás Pascual (1926 – 2006), quien ya de niño manifestó su instinto emprendedor vendiendo bocadillos en la estación de tren de Aranda de Duero (Burgos), cuya cantina regentaban sus padres. Siempre han tenido la innovación por bandera: fueron los primeros en introducir el envase tetra brick (1973) y comercializar variedades desnatada y semidesnatada (1980). En la actualidad, el grupo engloba otras marcas y otros productos relacionados con la alimentación, como Bezoya (agua), Bifrutas (zumos con leche), Essential (zumos), Vivesoy (bebidas vegetales) o Mocay (café).

El rey de la leche se casó en 1961 con Pilar Gómez-Cuétara, heredera del imperio de las galletas. Nunca un matrimonio ha sido tan nutritivo. Tuvieron cuatro hijos, el mayor de los cuales, Tomás Pascual Gómez-Cuétara, lidera hoy la empresa como presidente ejecutivo. La segunda, Pilar, es directora general de la Fundación Tomás Pascual y Pilar Gómez-Cuétara y consejera de la corporación Pascual. Sonia, tercera, es consejera y secretaria de los Consejos de Familia y de Administración de la compañía. El pequeño, Borja, también ejerce de consejero y ocupa, además, el cargo de vicepresidente ejecutivo del Grupo Inmobiliario La Quinta, con sede en Málaga.

Los Gullón (Palencia): 130 años dando galletas

Nada menos que 130 años cumple este 2022 la empresa fabricante de galletas que creó el zamorano José Gullón Barrios, y que hoy cuenta con más de 1.700 trabajadores y exporta a más de 120 países. La compañía ha multiplicado sus ventas por ocho en los últimos 20 años, lo que le ha permitido desarrollar el mayor complejo galletero de Europa, con 200.000 metros cuadrados en Aguilar de Campoo. En 2018, Gullón recibió el Premio de Honor en la XII edición de los Premios Castilla y León Economía como reconocimiento a su trayectoria empresarial. La organización logró en 2021 una facturación de 419 millones, de los que 170 millones procedían de las exportaciones. En ese periodo lanzó al mercado 38 nuevos productos. También elabora las galletas que comercializa Mercadona con el sello Hacendado.

Desde 2019, preside la junta directiva Lourdes Gullón Rodríguez, que pertenece a la cuarta generación de la dinastía galletera. Sus hermanos Hernán y Rubén son respectivamente director de Exportación y responsable de Planificación en la firma. A finales de 2020, Félix Gullón, el benjamín, se independizó y estableció su propia empresa de galletas: Family Buscuits. Opera en Jaén, en una planta anteriormente propiedad de Ceralto Siro Foods.

Otras eminentes castas de la región

En la aristocracia empresarial de Castilla y León conviene destacar también a los Gómez, cuya quinta generación sigue produciendo jamones Joselito en Guijuelo (Salamanca); los Moro, avezados productores vinícolas desde sus bodegas Emilio Moro, en Pesquera de Duero (Valladolid); los Martín, los mayores fabricantes nacionales de quesos en Entrepinares —60 millones de kilos al año, que llegan a 35 países—, actualmente con centros de producción en Valladolid (la primera), Madrid, Lugo y Zamora; o los Clemente, que desempeñan una labor quizá no tan mediática pero sí muy lucrativa al frente de la compañía aeronáutica Aciturri, con sede central en Miranda de Ebro (Burgos).