El CEO de Puig, Marc Puig. (EP)
El CEO de Puig, Marc Puig. (EP)

Puig ha obtenido en 2021 un beneficio de 234 millones de euros –frente a las pérdidas de 72 millones de 2020–, y unas ventas de 2.585 millones, una cifra que el CEO de la compañía, Marc Puig, ha calificado de «récord», así como también lo ha sido su beneficio antes de impuestos, de 365 millones.

En rueda de prensa, el directivo ha subrayado que 2021 ha supuesto para la empresa un crecimiento del 68% de las ventas respecto a 2020, un ejercicio marcado por la pandemia en el que cayeron un 24%, hasta registrar unas pérdidas de 72 millones, según recoge Europa Press.

El directivo ha insistido en que los resultados han sido «muy buenos, incluso mejores», de lo que habían previsto, y que las ventas han experimentado un crecimiento del 27% respecto a las de 2019, año previo al Covid-19.

El pasado año, el Ebitda fue de 425 millones de euros, un 16,4% de los ingresos netos, lo que representa un 357% más que en 2020, y un 27% más que en 2019, unos resultados que el presidente de la firma ha vinculado a «las ganas» de las personas de retomar la interacción social.

Los objetivos que la empresa recogía en su plan estratégico de 2020 pasaban por doblar su crecimiento en 2023 –alcanzando los 3.000 millones de euros– y triplicarlo en 2025, llegando a 4.500 millones. Según las nuevas previsiones, la empresa aspira a superar los 3.000 millones un año antes –este mismo 2022–, mientras que la previsión de 2025 sigue siendo la misma.

Preguntado por la deuda total de la empresa, Puig ha contestado que es «de menos de 0,5 veces el Ebitda«.

Suben los precios

También ha remarcado dificultades de suministro en algunos materiales específicos y el incremento de los costes, algo que ha hecho que Puig decida aumentar sus propios precios de venta.

El incremento de precios en 2021 fue muy moderado, ha dicho textualmente, mientras que en 2022 ha sido más importante: «No podemos no trasladar el incremento al mercado», ha remarcado.

«Mientras la demanda es más potente que la oferta, nuestra experiencia es que se puede trasladar el incremento de costes sin impacto» en las ventas, ha concluido.

EE UU y Asia, más participación

Han ganado «participación de mercado en todas las categorías» de venta, y el aumento de la interacción social, con menos restricciones por la pandemia, ha promovido la recuperación de la empresa.

Aunque el mercado europeo sigue siendo su principal, Puig ha destacado el «sorprendente crecimiento del mercado americano» y el gran aumento del asiático –concretamente de China– y, en cuanto a las marcas con más peso, continúan teniéndolo Paco Rabanne y Carolina Herrera.

El canal online ha supuesto el 28% de las ventas –y el físico el 72%–, destaca su uso para encontrar marcas que no se distribuyen en todas las tiendas físicas y su evolución ha sido mayor de lo esperado, puesto que la empresa preveía que tuviera un peso del 30% en 2025.

«Pausa» en Rusia

Preguntado por la afectación de la invasión rusa de Ucrania, ha respondido que en Rusia han «apretado el botón de pausa», parando todas las inversiones en el país.

Sin embargo, ha asegurado que el mercado de Europa del este es «relativamente pequeño» y que prevén impacto, pero limitado, en sus palabras.

Nuevas incorporaciones

Aunque Puig ha asegurado que puede haber incorporaciones nuevas hasta 2025, ha insistido en que todavía no están contempladas: «No es de sorprender que pueda haber, pero no son planificables».

Ha añadido que son «muy cuidadosos» a la hora de incorporar nuevas marcas para asegurar que encajan con la compañía y que se diferencian, y no prevé vender las marcas que han ido adquiriendo en los últimos años, excepto alguna local que tenga un peso muy pequeño en las ventas de la compañía.

Ha destacado el peso de la incorporación a la empresa de la división Derma y de Charlotte Tibury, así como de las marcas ‘nicho’, productos especializados y con una distribución muy limitada.