Si le preguntas a Manu Heredia qué momentos han sido decisivos para crecer en su vida, remite a lo que otros considerarían baches: cuando repitió dos veces de curso (“me marcó e hizo que sacara el Bachillerato en condiciones”) o cuando una triple lesión en la rodilla, la temida triada, le alejó de jugar al fútbol y le hizo plantearse por qué no había forma de enterarse al instante de los resultados, no sólo de los de Primera. Esta idea acabaría siendo BeSoccer, empresa líder mundial de su sector, que espera superar los 10 millones de euros de facturación en 2021. Sus 180 empleados trabajan en un edificio de 4.500 metros cuadrados con una filosofía: disfrutan gratis de bebida y comida, entrenador personal, fisioterapeuta, peluquero, gimnasio y hasta canchas de fútbol y baloncesto, entre otros servicios. Como si trabajaran en Silicon Valley, pero en el corazón de Málaga.

Y es que para tener una empresa tecnológica puntera no hace falta ir a ese rincón de California, sino ser fiel a una idea. Entre sus varios empleos, Heredia se dio un tiempo para visitar EE UU y conocer de primera mano a los gigantes tecnológicos. “En 2008 me planteé dedicarme al 100% a la página de resultados de fútbol con la que ya ganaba más de lo que cobraba en nómina”. Durante los primeros años de BeSoccer le llovieron ofertas. ¡Hasta de 15 millones de dólares por comprar su web! Esto hizo que se preguntase: “¿qué me cambia a mí la vida, el dinero o trabajar en mi proyecto?”.

Y, como decidió que era su propia idea lo que le mantenía en marcha, rechazó las ofertas y trabajó en adaptarse a la era de los móviles, en recopilar datos que se remontan a la fundación del propio fútbol y en alcanzar un liderazgo que ya ha conseguido. No sólo ofreciendo información a aficionados, sino también en B2B [empresas que venden a otras empresas], con servicios a clubes y medios de comunicación mediante una división específica. En la web y en la app se pueden encontrar resultados, indicadores de rendimiento de jugadores y hasta de directivos, aunque nada de eso consigue hacer al fútbol más predecible. “Por eso es tan apasionante”, reflexiona.

¿El próximo desafío? “La inteligencia artificial”, responde sin dudar. “Conseguir que hables con BeSoccer y te responda, que entienda y conteste en lenguaje natural, como los asistentes que ya hay en el mercado, pero mejor”.