Los reguladores chinos se podrían estar preparando para disolver Alipay –la mayor aplicación de pagos por móvil del mundo, con 1.000 millones de usuarios–, obligando a la plataforma, propiedad de Ant Group, a escindir su muy rentable negocio de préstamos, según publica Financial Times, una medida que llega en un momento en que Pekín trata de ejercer un mayor control sobre los gigantes tecnológicos nacionales.

La publicación británica, citando a dos personas familiarizadas con el proceso, informó de que los reguladores quieren ahora separar las plataformas de préstamos en una aplicación independiente y obligar a Ant a entregar los datos de los usuarios que determinan sus decisiones de préstamo a una nueva empresa de calificación crediticia que será en parte de propiedad estatal.

El nuevo plan significaría que Ant ya no podrá construir o evaluar de forma independiente la solvencia de los prestatarios y tendrá que solicitar la información a la empresa de calificación crediticia.

Dicha medida podría frenar seriamente el crecimiento de los dos negocios de préstamos, que superaron al principal negocio de procesamiento de pagos de Alipay en 2020, y que representan el 39% de todos los ingresos de Ant Group.

Ant Group es una filial del gigante tecnológico chino Alibaba, compañía fundada por el multimillonario Jack Ma-, cuyas acciones se desplomaron hasta un 5,9% el lunes y cerraron a un precio de 20,67 dólares (160,80 dólares de Hong Kong) por acción, un 4,23% menos que al inicio de la jornada.

El Banco Popular de China presiona

Desde principios de año, el Banco Popular de China –el banco central del país– ha estado presionando a Ant para que entregue sus datos de evaluación crediticia a una nueva empresa conjunta controlada por el Estado que permitiría el acceso a los datos a otros grupos financieros del país, incluidos los bancos estatales. Sin embargo, Ant había insistido en que se le permitiera dirigir esta nueva empresa, un argumento que se encontró con el rechazo de las autoridades debido a un posible conflicto de intereses.

A principios de este mes de septiembre, Reuters informó de que la estructura prevista para la empresa conjunta se había limado con Ant y la empresa estatal Zhejiang Tourism Investment Group, cada una de las cuales poseía el 35% de la entidad, mientras que otras empresas respaldadas por el Estado, como Hangzhou Finance y Zhejiang Electronic Port, tenían cada una algo más del 5%.

Mayor control sobre las tecnológicas

La medida reguladora notificada se produce en el marco de un esfuerzo concertado del gobierno chino por ejercer un mayor control sobre las principales empresas tecnológicas del país.

El pasado año, Pekín intervino para detener la salida a bolsa de Ant Group, que podría batir un récord. El crecimiento masivo de los servicios de préstamo Huabei y Jiebei –y el caudal de datos de los usuarios que respaldan sus decisiones– fue un elemento clave para impulsar el interés en la oferta pública prevista. Desde entonces, las autoridades chinas han puesto en el punto de mira y han sancionado a varias grandes empresas tecnológicas del país, acusándolas de prácticas anticompetitivas y de recopilar grandes volúmenes de datos privados de los usuarios.

En torno al 10% de los préstamos al consumo no hipotecarios de China fueron emitidos por los servicios de préstamo de Ant en 2020.