El consejero delegado de Ibercaja, Víctor Iglesias, aseguraba el pasado mes de abril que los preparativos para salir a Bolsa estaban completados y que el banco está listo para el momento en que exista una ventana en el mercado.

Así lo ponía de manifiesto Iglesias en la rueda de prensa posterior a la presentación del nuevo plan estratégico de la entidad para el periodo 2021-2023.

Este mes de julio, se conocía que el banco ha retomado con fuerza los preparativos previos a los contactos para salir a bolsa, incluidas las negociaciones con los supervisores, bancos de inversión y asesores.

La entidad ha redactado un nuevo folleto para llevar a cabo esta operación, que incluye las cuentas de junio de 2021, según apunta Cinco Días. En este tiempo, el banco que preside José Luis Aguirre ganó 94,1 millones de euros, más del doble que en el mismo periodo del año precedente.

Puntos a favor

Los datos de los test de estrés, comunicados el pasado viernes 30 de julio, y el levantamiento del veto al dividendo por parte del Banco Central Europeo (BCE) a partir de septiembre han animado a la dirección de Ibercaja y a los asesores a retomar y acelerar el proceso para intentar salir al parqué el próximo otoño, en las ventanas de octubre o noviembre.

Todo apunta a que en el próximo consejo de administración de Ibercaja, que se celebrará previsiblemente el 27 de agosto, se tomará una decisión, aunque no será hasta un mes después cuanto se podría aprobar este proceso de salida a Bolsa.

El tiempo corre

Ibercaja debe salir a Bolsa como operación estratégica para que la Fundación bancaria reduzca su participación en el banco por debajo del 50%, incluso del 40% (aunque esto podría suceder en una segunda fase) antes de 2023, tal y como marca la Ley de Cajas, tras prorrogar el Gobierno el periodo para llevar a cabo esta operación como consecuencia de la pandemia.

Actualmente, el primer accionista controla un 87,8% de los títulos del banco, por lo que la posición mínima del banco de la que tendría que desprenderse rondaría el 40%.

La entidad aragonesa ha contratado a Rothschild como asesor independiente, a Morgan Stanley y JP Morgan como coordinadores globales de la oferta y a Bank of America y UBS como entidades colocadoras.