Había un zumbido de energía en Spaceport America, el primer puerto espacial comercial del mundo situado cerca de Truth Or Consequences en Nuevo México (EE UU) y lugar que el estado espera que algún día se convierta en un destino de turismo espacial. A pesar de que era temprano, había un DJ pinchando música para una multitud entre la que se encontraban celebridades, magnates y muchas personas que habían comprado hace años un billete para hacer, algún día, su propio viaje al espacio. Stephen Colbert, el presentador del programa The Late Show, era el encargado de la retransmisión en directo, y el cantante Khalid se encargó de poner la música (con nueva canción incluida).

Poco después de las 10:30 de la mañana (hora local), el avión VMS Eve de Virgin Galactic despegó del puerto espacial. Llevaba consigo la nave espacial VSS Unity y a sus pasajeros, entre los que estaba Richard Branson, fundador de Virgin Group. Al alcanzar una altitud de 45.000 pies, unos 50 minutos después, dejó caer la Unity, que accionó sus propios motores y comenzó su ascenso al espacio. Una vez que conseguido el apogeo de su vuelo, la nave espacial regresó lentamente a la Tierra, y su piloto la hizo aterrizar deslizándose sin ningún tipo de motor a las 11:40 horas.

Después de tocar tierra, Branson aseguró que «tras haber volado al espacio, puedo ver cómo Virgin Galactic es la línea espacial para la Tierra. Estamos aquí para hacer el espacio más accesible a todos, y vamos a convertir a la próxima generación de soñadores en la próxima generación de astronautas». El exitoso vuelo espacial, que llevó a Branson y a su tripulación a más de 80 kilómetros por encima de la superficie de la Tierra y les permitió experimentar la ingravidez durante ocho minutos.

17 años de vuelo

No es el primer viaje al espacio que hace un multimillonario (el pionero fue el ingeniero Dennis Tito, el 30 de abril de 2001), pero sí es la primera vez que uno lo hace en su propia nave espacial. Una aventura, la de Branson, que comenzó hace 17 años, cuando Mojave Aerospace Ventures se hizo con el Premio X Ansari, en octubre de 2004. La recompensa eran 10 millones de dólares para quien pudiera construir una nave espacial reutilizable que hiciera dos viajes al espacio en 14 días. La nave, diseñada por Burt Rutan y respaldada por el cofundador de Microsoft, Paul Allen, se impuso a otros 25 equipos. Poco después de ganar el concurso, la empresa concedió la licencia de su tecnología a Richard Branson, que fundó Virgin Galactic para construir otra más grande que funcionara como una operación comercial de turismo espacial.

Al poco tiempo, la empresa empezó a vender billetes para sus vuelos a un precio de 200.000 dólares cada uno (que se elevó a 250.000 dólares en 2013). Hasta ahora, más de 600 personas han comprado sus boletos. Aunque los viajes se han retrasado más de lo previsto. El siempre ambicioso Branson prometía que las operaciones comerciales comenzarían en 2009. Sin embargo, la empresa sufrió una serie de contratiempos en su camino hacia las estrellas que hicieron que las cosas se retrasaran hasta el pasado domingo.

Contratiempos superados

Durante unas pruebas de un motor del cohete en 2007, fallecieron tres personas y varias más resultaron heridas. En 2014, la primera nave espacial, la VSS Enterprise, se destruyó durante un vuelo de prueba en el que uno de sus pilotos perdió la vida y el otro fue hospitalizado. Según la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés), el accidente fue causado por un sistema de frenado de aire que se desplegó demasiado pronto. Desde la NTSB se criticó tanto al contratista de Virgin Galactic, Scaled Composites, como a la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) por no tener en cuenta la posibilidad de que un error humano pudiera provocar un accidente.

Sin embargo, la compañía siguió adelante con sus planes. Su segunda nave espacial, la VSS Unity, que llevó a Branson al espacio el pasado domingo, se puso en marcha en 2016. El primer vuelo con motor de la Unity fue en la primavera de 2018, y en diciembre de ese mismo año hizo su primer viaje con éxito al espacio. Al año siguiente, Virgin Galactic se convirtió en la primera empresa de turismo espacial que cotizaba en bolsa, tras fusionarse con la compañía de adquisiciones con fines especiales Social Capital Hedosophia, fundada por el gurú de las acciones de Reddit Chamath Palihapitiya, actual presidente de Virgin Galactic.

2022, el turno de los turistas espaciales

El exitoso vuelo del domingo es el segundo de una serie de vuelos de prueba destinados a preparar a la empresa para sus primeros pasajeros comerciales, que se espera que empiecen a volar en 2022, si todo va bien. Actualmente, la empresa de Branson tiene un retraso de más de 600 experiencias que cumplir.

(De izq. a drch.) Beth Moses, Chief Astronaut Instructor; Richard Branson, fundador de Virgin Galactic; Sirisha Bandla, Vice President of Government Affairs and Research Operations; y Colin Bennet, Lead Operations Engineer.

Cada uno de los cuatro miembros de la tripulación del habitáculo, incluido el propio Branson, estaba trabajando mientras realizaba el viaje. Sirisha Bandla, vicepresidenta de operaciones de investigación de la compañía, llevó a cabbo un experimento por encargo de la Universidad de Florida. El ingeniero jefe de operaciones, Colin Bennett, evaluaba los equipos y procedimientos de la cabina; mientras que la instructora jefe de astronautas, Beth Moses, supervisaba a los demás probadores. ¿Y Sir Richard? Su trabajo consistía en evaluar la experiencia en sí misma, no solo durante el vuelo, sino también la experiencia de entrenamiento y preparación.

Esas evaluaciones serán necesarias pronto. En junio, la FAA amplió la licencia de Virgin Galactic para permitir a los clientes volar en su nave espacial, un hito normativo clave. Aun así, la compañía tiene un largo camino por recorrer antes de alcanzar el éxito de otros negocios de Branson, como Virgin Airlines. Un reciente informe de Morgan Stanley estima que Virgin Galactic no alcanzará un flujo de caja libre positivo hasta 2028, aunque prevé que para 2030 la empresa tendrá unos ingresos de unos 1.300 millones de dólares.

Para Branson, sin embargo, la verdadera victoria es la culminación de este sueño de 17 años: «Es la experiencia de mi vida», dijo mientras estaba a bordo de la nave espacial. «Ahora estoy viendo un hermoso puerto espacial. Enhorabuena a todo el mundo por haber creado un lugar tan bonito, tan hermoso. Enhorabuena a toda nuestra maravillosa gente de Virgin Galactic y a sus 17 años de duro y arduo trabajo para llegar hasta aquí», sentenciaba el empresario.