Caminar hacia una economía sostenible es posible… Y rentable. La Escuela de Negocios de la Innovación y los Emprendedores (IEBS Business School) ha identificado diez negocios en auge que fomentan la protección del medio ambiente. La lista incluye ideas ya conocidas, como el foodtech o la micromovilidad, y otras más novedosas, como la energía compartida.

Foodtech

Un alimento nace en el campo y muere cuando nos lo comemos. Antes de que nos lo sirvan en la mesa, el producto ha pasado por toda una cadena agroalimentaria. Las foodtech son empresas y proyectos que aprovechan tecnologías como el Internet de las Cosas (IoT), el big data o la Inteligencia Artificial para agilizar la industria agroalimentaria y convertirla en un sector más moderno y sostenible. En España es una tendencia que está cogiendo vuelo: el volumen de inversión en el sector ha pasado de los 45 millones en 2019 a una previsión de 131 millones para 2021, según un informe de Eatable Adventures. Se trata de un negocio que despierta, sobre todo, el interés de las startups.

Financiación verde

Una forma de caminar hacia una economía más sostenible es renovando el patrimonio edificado y construyendo edificios más sostenibles. La financiación verde consiste en invertir en este negocio. Se trata de una industria nueva que necesita profesionales especializados en canalizar estos instrumentos financieros. Según el informe anual del Observatorio Español de la Financiación Sostenible (OFISO), la financiación sostenible en España alcanzó en 2020 los 33.026 millones de euros, un 45% más que el año anterior.

Patinetes, bicicletas y motos eléctricas

Ya están integradas en el paisaje urbano de las grandes ciudades. Los patinetes, bicicletas y motos eléctricas son una nueva alternativa al coche, al metro y al autobús. Son vehículos más ligeros y fáciles de transportar. Son, sobre todo, más sostenibles que los medios de transportes clásicos. Según la Asociación de Marcas y Bicicletas de España (AMBE), la pandemia ha disparado un 300% las ventas de bicicletas. La demanda del patinete eléctrico, por otro lado, ha crecido un 142% en el último año.

Servicios de movilidad compartida

También forman parte del hábitat urbano. Los servicios de movilidad reducen el parqué de vehículos y fomentan el ahorro para nuestros bolsillos. El carsharing, por ejemplo, puede sustituir el tráfico de hasta cinco vehículos.

Moda sostenible

Se puede ser una empresa sostenible dedicándote a la industria de la moda. Una forma de apostar por la moda sostenible es comprando materiales libres de componentes tóxicos o apoyando a marcas, prendas y tejidos fabricados por empleados con condiciones de trabajo dignas. La compra venta de ropa de segunda mano también tiene cada vez más protagonismo.

Cosmética natural

La cosmética natural comercializa productos elaborados con un máximo de ingredientes que proceden de la agricultura y la ganadería ecológica. Nada de elementos tóxicos. De esta forma, quién compra cosmética natural, se convierte en un consumidor responsable.

Transformar productos con material reciclado

Un vaso, un plato, bolsas de la compra… Se pueden fabricar muchos objetos aprovechando los residuos o los productos viejos. A esta tendencia se la conoce como upcycling y se puso de moda hace unos años. La idea es transformar los desechos en productos de igual o mayor calidad. El uso del nuevo objeto puede ser el mismo o distinto.

Energy sharing

Todavía es un concepto novedoso. En Holanda todavía hacen pruebas piloto. El concepto de energy sharing consiste en aprovechar la energía procedente de generadores eléctricos distribuidos o baterías de reserva que normalmente no aprovechamos. Podría ser, por ejemplo, la energía de los acumuladores de nuestros hogares. Esta energía que acumulamos y no utilizamos podrían comprarla los vecinos a un precio más barato que el ofrecido por una empresa energética.

Renting

El renting de vehículos se ha popularizado en los últimos años. Esta idea de alquilar en vez de comprar se puede extender a otros sectores. En Ikea, por ejemplo, existe un concepto de renting de muebles y objetos de decoración.

Mejorar el teletrabajo

La pandemia forzó y extendió el teletrabajo en sectores donde hace años, incluso meses, era impensable. El trabajo remoto ha reducido el uso del transporte y, por tanto, la emisión de gases contaminantes a la atmósfera. El teletrabajo, sin embargo, se convierte en una mejor opción si se tienen los recursos adecuados. Invertir en herramientas para cubrir las necesidades de un empleado remoto puede ser una buena oportunidad de negocio.