Ray Electric Motors abre sus puertas en Sant Joan Despí (Barcelona), donde ha ubicado su fábrica y tienda de motocicletas eléctricas, como solución de movilidad urbana sostenible con una seña de identidad muy clara: la apuesta constante por la innovación.

«El proyecto surge de la identificación de dos necesidades: la concienciación medioambiental de los fundadores y la falta de un modelo de scooter eléctrico que responda a las necesidades reales de las grandes áreas metropolitanas», explica Íñigo Raventós Basagoiti, fundador y CEO de Ray Elecgtri Motors. 

El directivo asegura que Ray Electric Motors «puede aportar una solución que no existe en el mercado: un scooter de calidad capaz de llegar a 125 km/h y con autonomías, en conducción mixta, que pueden llegar a los 150 km».

Los modelos RAY se dirigen a usuarios particulares que necesitan una solución de movilidad diaria y sostenible en entornos tanto urbanos como interurbanos. Sus prestaciones la hacen el medio ideal para circular por autovías y autopistas.

Más de 3 millones de euros invertidos

La compañía se presenta al mercado de las dos ruedas con una inversión inicial total de más de 3 millones de euros.

Los fundadores e inversores originales del proyecto han cubierto la inversión necesaria en el periodo 2019-2020 y, en noviembre de 2020, se ha cerrado una ronda de financiación de 2,5 millones de euros liderada por varios Family Offices de Barcelona y el ICF a través de su fondo de capital riesgo ICF Venture Tech II.

Adicionalmente, el Ministerio de Industria también ha concedido una línea de crédito a la compañía por medio de un préstamo participativo a través de ENISA (Empresa Nacional de Innovación S.A.).

«Con esa ronda se genera suficiente capital para la fase de industrialización del proyecto que nos permitirá iniciar la producción en serie e iniciar las entregas de las unidades ya reservas desde 2020», puntualiza Raventós.

Objetivo: 1.000 unidades el primer año y expandirse

Ray Electric Motors, que cuenta con diez trabajadores y espera ampliar su plantilla hasta los 25 empleados, auguran una capacidad de producción de 1.000 unidades en el primer año.

La compañía es una empresa de kilómetro cero, ya que está desarrollando un ecosistema donde la mayoría de sus proveedores son locales. Actualmente ya trabaja con más de 25 empresas en su entorno, una cifra que aumentará en los próximos meses, lo que contribuirá a generar puestos de trabajo indirectos adicionales.

«El hecho de tener a la mayoría de nuestros proveedores cerca, más del 80% están en España, nos permite establecer una relación estrecha con todos ellos que repercute en la mejora de procesos y seguimiento de la producción de todos nuestros componentes, y por lo tanto en un resultado final de alta calidad», afirma el cofundador.

Barcelona es el territorio de lanzamiento de Ray Electric Motors, sin embargo, Raventós asegura que este 2021 la compañia se centrará en «iniciar nuestra andadura en el mercado español» y para el próximo año «queremos estar presentes en algunas de las principales áreas metropolitanas de Europa».