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PLD Space pone a España en la carrera espacial con Miura 9, el cohete reutilizable que mira a las constelaciones de satélites

La compañía española presenta en Elche su nuevo lanzador de 42 metros y hasta 1.500 kilos de capacidad, mientras prepara el primer vuelo del Miura 5 para 2027 y acelera su expansión con 288 millones de euros de financiación.

Foto de PLD SPACE

Hay una carrera espacial que ya no se libra únicamente entre gigantes como SpaceX, Boeing o las grandes agencias públicas. El negocio también se está desplazando hacia compañías capaces de ofrecer algo cada vez más estratégico: poner satélites en órbita desde Europa, con tecnología propia y sin depender por completo de terceros. En ese escenario, una empresa nacida en Elche quiere jugar una partida cada vez mayor.

PLD Space ha presentado el Miura 9, su nuevo lanzador y uno de los proyectos más ambiciosos de la compañía española. El cohete tendrá 42 metros de altura y tres metros de diámetro, y estará diseñado para colocar hasta 1.500 kilos de carga en órbita heliosincrónica, una capacidad que prácticamente triplica la del Miura 5, cuyo límite se sitúa en torno a los 540 kilos.

Pero la cifra que mejor explica el salto de escala no está solo en sus dimensiones. Miura 9 nace con la reutilización como una de sus principales apuestas: incorpora un sistema de aterrizaje propulsivo orientado a recuperar y volver a utilizar el lanzador, una tecnología que busca reducir los costes asociados a cada misión y aumentar la frecuencia de vuelos.

La presentación se produce en un momento especialmente relevante para PLD Space. La compañía acaba de ampliar hasta 288 millones de euros su ronda de financiación Serie C, después de sumar otros 108 millones al tramo inicial de 180 millones. Mitsubishi Electric vuelve a situarse al frente de la operación, acompañada por Cofides y nuevos inversores como Endeavor Catalyst y Spain Oman Private Equity Fund. Con esta ampliación, PLD Space se acerca a los 500 millones de euros captados desde su fundación.

De Elche al espacio europeo

El Miura 9 no aparece de la nada. Es la evolución de un proyecto que PLD Space había presentado anteriormente como Miura 5 Block 1.2 y que ahora adquiere identidad propia dentro de la familia de lanzadores de la compañía. Su desarrollo está directamente relacionado con el European Launcher Challenge, el programa con el que la Agencia Espacial Europea quiere aumentar la capacidad de lanzamiento privada europea.

En agosto, la ESA seleccionó a PLD Space para desarrollar esta nueva generación de capacidades con un contrato de 158,9 millones de euros. El acuerdo contempla tanto la consolidación del servicio comercial del Miura 5 como el desarrollo de una capacidad orbital mejorada, incluyendo tecnologías de aterrizaje propulsivo que servirán de paso hacia una mayor reutilización.

El objetivo europeo es especialmente relevante. El continente quiere aumentar su autonomía para colocar cargas en órbita en un momento en el que los satélites se han convertido en infraestructuras críticas para las telecomunicaciones, la navegación, la observación de la Tierra y la seguridad.

Y ahí es donde Miura 9 pretende encontrar su mercado: satélites de tamaño medio y constelaciones, con misiones dedicadas que permitan a clientes institucionales y comerciales tener un mayor control sobre cuándo y cómo colocan sus cargas en el espacio. PLD Space señala expresamente que el vehículo está pensado para responder a la creciente demanda mundial de lanzamientos soberanos y dedicados.

Antes de Miura 9 está Miura 5

La presentación del nuevo cohete no significa que PLD Space haya dejado atrás su siguiente gran hito. Al contrario: la compañía todavía tiene que demostrar que puede convertir su tecnología en un servicio comercial recurrente.

Ese primer examen será el Miura 5. El calendario ha cambiado respecto a las previsiones iniciales. La compañía llegó a contemplar su primer vuelo para 2026, pero las últimas actualizaciones sitúan ahora el primer lanzamiento en el primer semestre de 2027, desde el Centro Espacial de Guayana, en Kourou. PLD Space mantiene el objetivo de avanzar sin comprometer la fiabilidad del vehículo por cumplir una fecha concreta.

El Miura 5 tendrá 35,7 metros de altura, dos metros de diámetro y una configuración de dos etapas, con una capacidad pensada principalmente para pequeños satélites. La compañía aspira a convertirlo en una plataforma de lanzamiento flexible y de alta cadencia, con un objetivo de hasta 30 misiones anuales en el futuro.

La lógica empresarial es clara: primero demostrar que el Miura 5 puede volar de manera fiable; después, aumentar la capacidad del vehículo y avanzar hacia lanzadores progresivamente más grandes y reutilizables.

Un negocio que ya mueve cientos de millones

La transformación de PLD Space también se está produciendo fuera del propio cohete. La compañía fundada en 2011 cuenta ya con más de 500 trabajadores y ha construido una red industrial alrededor de Elche y Teruel. El crecimiento previsto incluye además una nueva gran planta en Elche, cuya primera fase está prevista para entrar en funcionamiento en 2028 y que permitirá aumentar de forma significativa la capacidad industrial de la empresa.

El respaldo financiero también ha cambiado la dimensión de la compañía. La entrada de Mitsubishi Electric no es únicamente una operación de capital: el fabricante japonés se incorporó además como cliente estratégico de lanzamientos, lo que conecta a PLD Space con uno de los grandes mercados tecnológicos de Asia.

Es una diferencia importante respecto a los primeros años de la compañía. PLD Space ya no intenta simplemente demostrar que España puede fabricar un cohete. La siguiente pregunta es mucho más difícil: si puede construir una industria espacial capaz de fabricar, lanzar y reutilizar vehículos de forma recurrente y competitiva.

España busca su sitio frente a SpaceX

La comparación con SpaceX es inevitable, aunque las dimensiones sean todavía muy diferentes. El modelo de Elon Musk ha demostrado que la reutilización puede cambiar por completo la economía del lanzamiento espacial. Recuperar una primera etapa y volver a utilizarla permite repartir parte de los costes de fabricación entre diferentes misiones y, sobre todo, aumentar la cadencia de lanzamiento.

Europa lleva años intentando reducir esa distancia. Por eso el Miura 9 tiene una importancia que va más allá de PLD Space. Su desarrollo forma parte de una estrategia europea para disponer de capacidad propia de acceso al espacio, algo que se ha convertido en una cuestión económica, tecnológica y también estratégica.

El propio Pedro Sánchez defendió durante su visita a las instalaciones de PLD Space en Elche que el proyecto contribuye a una Europa con un acceso al espacio «cada vez más autónomo» y aseguró que Miura 9 puede situar a España en la vanguardia de la industria espacial.

La ministra de Ciencia, Diana Morant, situó además el proyecto entre los grandes hitos tecnológicos del país. El Gobierno destaca que la cadena de valor asociada a PLD Space ya reúne a unas 500 empresas españolas, el 95% de ellas pymes, una señal de que detrás del cohete existe una industria mucho más amplia de ingeniería, fabricación y tecnología.

El verdadero reto empieza ahora

Miura 9 es, por tanto, más que un nuevo cohete. Es la apuesta de PLD Space por pasar de ser una compañía capaz de desarrollar vehículos experimentales a convertirse en un proveedor industrial de acceso al espacio.

El camino, sin embargo, todavía tiene varias pruebas por delante. La primera será Miura 5. Después llegará el reto de industrializar la producción, conseguir una cadencia elevada de lanzamientos y demostrar que la reutilización puede funcionar de forma económicamente sostenible. La ambición es considerable: utilizar el desarrollo del Miura 9 como plataforma tecnológica para seguir evolucionando hacia la futura familia Miura Next, al tiempo que España intenta ganar peso en un mercado en el que cada vez hay más satélites, más constelaciones y más necesidad de lanzamientos propios.

Hace unos años, el reto para una empresa española era simplemente llegar al espacio. Ahora la competición es diferente. La carrera consiste en volver, reutilizar el cohete, lanzar más veces y hacerlo a un coste competitivo.

Y PLD Space quiere que esa carrera empiece desde Elche.

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