Nvidia llega a una de las citas más importantes del año con Wall Street tras dejar por el camino cerca de 400.000 millones de dólares de valor bursátil, con una capitalización que ha pasado de los 5,45 billones de dólares a poco más de 5 billones. Las acciones del gigante de los semiconductores necesarios para producir la IA cerraron el lunes en 208,48 dólares, un 2,9% menos, y encadenan así siete sesiones consecutivas de descensos, su racha bajista más larga desde 2022.
La caída no coincide, al menos de momento, con un deterioro equivalente en su negocio. Nvidia presenta este miércoles los resultados correspondientes a su segundo trimestre fiscal tras haber cerrado el anterior con unos ingresos récord de 81.600 millones de dólares, un 85% más que un año antes. Solo su división de centros de datos facturó 75.200 millones, un 92% más. La propia compañía anticipó entonces 91.000 millones en ventas para el trimestre que ahora termina.
Wall Street espera incluso más, y el consenso sitúa los ingresos trimestrales alrededor de lo 92.000 millones, prácticamente el doble que un año antes, según Reuters. De esta forma, el gigante de la IA sigue creciendo a una velocidad muy superior a la inmensa mayoría de cotizadas del mundo. La cuestión es cuánto tiempo podrá mantener ese efecto de pulverizar previsiones, con unas expectativas incorporadas en su cotización difíciles de superar.
La tensión se percibe en el conjunto del sector. El índice de semiconductores de Filadelfia perdió alrededor de un 5% la semana pasada y volvió a caer con fuerza este lunes, mientras auementaba la cautela por los resultados de Nvidia. Micron, Broadcom y otras compañías vinculadas a la infraestructura tecnológica también han sufrido ventas. Además, hay que tener en cuenta que Nvidia ha bajado después de cada una de sus cuatro últimas presentaciones de resultados.
La IA busca financiación
Durante la primera etapa del ‘boom’ de la inteligencia artificial, la principal pregunta era cuánto gastarían Microsoft, Amazon, Meta y el resto de grandes tecnológicas. Ahora la pregunta es, más bien, cuánto capital hará falta para sostenerlo, a qué coste se financiará y qué rentabilidad terminarán teniendo las inversiones. Nvidia se ha aliado recientemente con seis grandes firmas financieras —incluidas Blackstone, BlackRock o Goldman Sachs— para movilizar 500.000 millones en IA.
El momento actual también es relevante, puesto que las rentabilidades de los bonos estadounidenses han repuntado en agosto y el rendimiento de la deuda a 30 años ha llegado a alcanzar niveles no vistos desde 2007. La tesis que se extiende es que el dinero cueste más no compromete directamente a Nvidia, puesto que cuenta con una posición financiera sólida, pero sí puede afectar a clientes que necesitan levantar grandes cantidades de capital para construir centros de datos y adquirir capacidad informática.
Otro elemento físico que limita el crecimiento es la energía. El crecimiento de los centros de datos está obligando a las tecnológicas a garantizar durante años el acceso a la electricidad. El debate ha alcanzado incluso el terreno político en Estados Unidos, donde las necesidades eléctricas de estos proyectos empiezan a generar resistencia en algunos estados.
A todo ello se suma China. Nvidia dejó fuera de sus previsiones para el segundo trimestre cualquier ingreso procedente de computación para centros de datos en el país asiático ante las restricciones. Desde entonces, según Financial Times, se han autorizado pequeños envíos de chips de Nvidia a China. Tampoco ha desaparecido la competencia. AMD intenta ganar terreno con sus aceleradores, mientras compañías como Google y Amazon desarrollan chips específicos para reducir la dependencia de terceros.
En todo caso, algunos analistas interpretan la corrección en la cotización de Nvidia como una oportunidad. Además, aún conserva buena parte de lo ganado anteriormente. Incluso después de la caída de las últimas siete sesiones, Nvidia acumula alrededor de un 12% de revalorización en 2026. La siguiente prueba llegará este miércoles, tras la presentación de sus resultados, con toda la atención puesta en su crecimiento explosivo y el siguiente capítulo.

