Junio se cierra con noticias positivas en materia económica. El Gobierno ha decidido extender gran parte de las medidas que frenan la inflación causada por la guerra en Irán y revisar al alza el Producto Interior Bruto (PIB). Su crecimiento triplicará el de la eurozona si se cumplen las previsiones del Ejecutivo: un 2,6% frente al 0,9% de la media del euro.
Los 1.825 millones de euros en términos fiscales para 2026 en medidas aprobadas este lunes en Consejo de Ministros son una prolongación del plan que se aprobó hace tres meses, a finales de marzo, con el mismo objetivo. Entonces el Ejecutivo cuantificó en 5.000 millones las ayudas sociales y energéticas, fundamentalmente rebajas fiscales que han mermado la recaudación.
Estas medidas anticrisis decaían en buena parte este 30 de junio, lo que hubiera provocado un rebote de la inflación ya en julio. De hecho, en junio finalizaron las rebajas fiscales en la electricidad y el gas. El Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) volvió al tipo general del 21% y el Impuesto Especial sobre la Electricidad (IEE) recuperó su valor habitual.
El nuevo plan contempla una retirada progresiva del apoyo fiscal a los hogares con el precio de los carburantes, y para ello plantea ahora un descuento de 15 céntimos por litro en julio, 10 céntimos en agosto y 5 céntimos en septiembre. Además, se marca su incremento a 20 céntimos por litro si el conflicto se recrudece.
También se prolongan hasta finales de ese mes las ayudas a los sectores más afectados —transporte, agricultura e industria—, que debe redundar en toda la cadena, hasta el precio final que paga el consumidor. Así lo ha avanzado el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
Finalmente, se eliminará progresivamente el impuesto sobre la producción de energía eléctrica, con un impacto negativo en la recaudación para 2027 y 2028 de 2.700 millones, según Cuerpo. El impuesto tenía un tipo del 7% este año 2026. En la segunda mitad del año el tipo pasará del 7% al 5%, en 2027 en el entorno del 3,5% y en 2028, desaparecerá.
Precisamente este lunes el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha avanzado que la inflación se situó en el 3,2% en junio, mismo nivel que en mayo, con una contribución al alza de la electricidad y el gas. Los cálculos de Funcas apuntan a que, si no se hubieran alargado las ayudas, la inflación habría subido al 4,1% en julio, casi un punto más.
El PIB, al alza
El cuadro macroeconómico recoge ahora un deflactor del PIB —índice que mide el nivel de precios de todos los bienes y servicios producidos en la economía— del 2,9%, y un crecimiento económico del 2,6% este año, cuatro décimas más de lo previsto hasta ahora. Además, prevé que la tasa de paro baje del 10% este año, al 9,9%, acercándose a lo que el Ejecutivo considera «pleno empleo».
En este sentido, el vicepresidente primero y ministro de Economía ha destacado a través de un gráfico que «desde el inicio el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectaba el mayor crecimiento de las cuatro economías para España», y ha sido uno de los dos países que ha cumplido.

Estas proyecciones son las que sustentarán el futuro proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2027, que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha comprometido a presentar. La última vez que el Gobierno actualizó ese cuadro macro fue en noviembre de 2025, hace ya siete meses, antes del conflicto en Oriente Medio.
No lo ha hecho antes, argumenta, porque la incertidumbre internacional lo impedía. A finales de 2026 dejó la previsión de crecimiento en el 2,2% para 2026, que pasa ahora al 2,6%; y en el 2,1% para 2027, que pasa al 2,2%. Para 2028 se mantiene sin cambios en el 2,1% y para 2029, año para el que no había previsiones, se sitúa ya en el 2%.
La economía aguanta gracias, en parte, a la ‘anestesia‘ inyectada por el Ejecutivo. También el crecimiento de la población, con medio millón de inmigrantes anuales, impulsan el empleo y el consumo privado. Los últimos datos del INE indican que la economía creció un 2,8% en 2025, un 3,5% en 2024, un 2,5% en 2023, un 6,4% en 2022, y un 6,7% en 2021.
Presupuestos para 2027
Para presentar los Presupuestos Generales del Estado, el Gobierno debe convocar primero al Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) para informar a las comunidades autónomas del techo de gasto, los objetivos de estabilidad presupuestaria y el reparto del déficit público. Cuerpo ha avanzado que tendrá lugar la próxima semana.
Después se debe aprobar en Consejo de Ministros y remitirse al Congreso y Senado para su votación, dando paso a la presentación del proyecto de Ley de Presupuestos a la vuelta del verano, con foco en vivienda y gasto social. La Constitución marca que deben presentarse antes del 30 de septiembre.
El proyecto de Presupuestos para 2026 no llegó a presentarse ante la falta de acuerdos parlamentarios. El Pleno del Congreso rechazó los objetivos de estabilidad presupuestaria y deuda pública dos veces, en noviembre y diciembre. De esta forma, España funciona aún con los Presupuestos de 2023, prorrogados por tercera vez consecutiva.

