La recuperación económica se retrasa un trimestre. El Gobierno ha recortado en siete décimas su previsión de crecimiento del PIB para 2021, situándola en 6,5%. Este recorte se debe a la ralentización que ha registrado la economía entre enero y marzo a causa del impacto de la tercera ola del coronavirus y ante el retraso del impacto de los fondos europeos, ha explicado la vicepresidenta segunda y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño.

Las previsiones dadas este viernes se alejan de las planteadas en octubre, cuando se apuntaba a un avance del 9,8% incluyendo los fondos europeos y del 7,2% sin tener en cuenta los mismos. En esta actualización de las previsiones, el Gobierno ya ha tenido en cuenta el impacto del Plan de Recuperación que se presentará a Bruselas para acceder a las ayudas. Además, también ha ajustado el dato estimado para 2022, elevándolo a un 7%. “La recuperación se retrasa un trimestre pero el saldo global se mantiene para los dos años”, ha indicado Calviño en la rueda de prensa para informar de la actualización del cuadro macroeconómico que se enviará a Bruselas este mes junto con el plan de estabilidad.

Según Calviño, la peor evolución registrada entre enero y febrero debido a la situación sanitaria y al temporal de nieve Filomena ha provocado “una ligera caída de la actividad económica” en el primer trimestre.

Aunque la recuperación se retrase un trimestre, el saldo conjunto de 2021 y 2022 se mantiene y se confirma el patrón de ‘V’ asimétrica, asegura. “Se trata de una previsión prudente y muy alineada con los pronósticos de los analistas nacionales e internacionales”, ha señalado la ministra.

La previsión de crecimiento para 2021 que da ahora el Gobierno está en línea con la que el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha dado esta semana. El organismo multilateral elevó su previsión para España a un 6,4%, medio punto más que el pronóstico que lanzó el pasado mes de enero, cuando rebajó de un 7,2% al 5,9% sus expectativas de crecimiento del PIB español. Las previsiones están también en línea con el Banco de España, que prevé un alza del PIB para este año 6%, y con las de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), que sitúa el crecimiento de la economía española en el 6,6%.

“Se trata de una previsión prudente, realista y muy alineada con los pronósticos de los analistas nacionales e internacionales”, ha insistido la ministra, que ha estimado que la tasa de paro en el 15,2% para este año, por debajo del 16,9% previsto anteriormente.

Nivel de PIB prepandemia para finales de 2022

Con estas previsiones sobre la mesa, el Gobierno espera que la economía recuperará el nivel de PIB previo a la pandemia para finales de 2022. Según la ministra, en 2023 el crecimiento se situaría en un 3,5% y ya en 2024 se colocaría en un 2%, acercándose al crecimiento potencial de la economía, que se eleva en el medio plazo gracias al efecto que tendrán las inversiones y reformas del Plan de Recuperación.

Mejora en los datos laborales

La mejora en las estimaciones en la tasa de paro respecto a los datos de octubre se debe al efecto de medidas como el apoyo público extraordinario a los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), que han permitido que la tasa de paro se haya mantenido muy por debajo de la registrada en crisis anteriores, con una significativamente menor caída del PIB.

El Gobierno espera que el empleo crezca este año un 4%, 1,6 puntos porcentuales por debajo del cuadro macroeconómico presentado en octubre, mientras que en 2022 el crecimiento se situará en el 2,7%.

“El objetivo prioritario del Gobierno es impulsar el crecimiento y la creación de empleo para que se puedan reincorporar al mercado laboral tanto las personas que perdieron su empleo durante el pasado año como las que aún se encuentran en ERTE”, ha subrayado.