El sector hotelero y de alojamientos turísticos de lujo está siendo uno de los más castigados por el coronavirus y Mason Rose se ha volcado para reconstruirlo.

La agencia de comunicación especializada en hotelería de lujo trabaja durante esta crisis sanitaria para conectar a sus clientes con los mayores expertos de la industria internacional con el fin de que todas las partes estén “informadas, preparadas y listas” para las próximas aperturas de una manera focalizada y efectiva.

Elena Taboada, director Southern Europe de Mason Rose, explica que desde que se decretó el estado de alarma en España ha estado en contacto con diversos hoteles ubicados en territorio nacional “para ofrecerles proyectos puntuales con el objetivo de ayudarles a recuperarse”.

Asimismo, la ejecutiva subraya la importancia de combinar la promoción en España –los viajes domésticos durante este 2020 serán muy importantes–, con la actividad en otros mercados, “aprovechando oportunidades en otros países que para ellos sería difícil de conseguir por si solos y con una misma agencia”.

En su opinión, el turismo de lujo “será el primero en recuperarse y redefinirá la nueva manera de viajar”, por lo que la especialización de Mason Rose podrá ayudar a muchos hoteles.

Comunicación y venta

Mason Rose combina la comunicación con las ventas, creando una promoción de 360 grados, con un valor mucho mayor para los clientes, ya que proponen planes hechos totalmente a medida.

“Gracias a que combinamos la comunicación con las ventas tenemos unas relaciones muy cuidadas con las mejores publicaciones en España, pero también con las mejores agencias de lujo. Éstas van a jugar un papel muy importante en la recomendación de viajes y hoteles a clientes de nivel alto, no solo de largo recorrido como era lo más común antes de la crisis, también a nivel europeo e incluso nacional. El papel de internet va a perder la importancia que había ganado durante los últimos años debido a que los viajeros van a buscar más garantías de seguridad en cuanto a medidas higiénico-sanitarias, privacidad, etc.”, asegura Taboada.

En España, la mayoría de las agencias de comunicación para hoteles “mezclan clientes de todo tipo” y existe una falta de especialización que Mason Rose aporta, subraya la ejecutiva.

Por ello, el objetivo de la agencia británica al abrir su base en Madrid “fue el de elevar el mercado español (que se ha visto siempre como un nicho al que no se le ha dado generalmente la prioridad en el ámbito de hoteles internacionales) a un nivel más alto, con ejemplos muy claros de productividad significativa gracias a nuestra representación”.

Además, Mason Rose “es de las únicas agencias que ofrece servicios internacionales –Reino Unido, España, Francia, Italia, Escandinavia y EE UU–, lo que garantiza una visión global, actual e innovadora, que compartimos con nuestros clientes”.

Bodas de plata

Mason Rose fue fundada por la británica Tanya Rose hace más de 25 años, como fruto de una pasión personal por los viajes. Después de trabajar seis años como jefe de Ventas y Marketing para el Grupo hotelero Savoy, Rose vio un nicho en el mercado de viajes para una agencia que ofrecía un enfoque diferente y en 1993 creó Mason Rose.

Combinando el conocimiento de la industria, las tendencias de viaje y del mercado del lujo, Mason Rose –con sede en Londres y, desde 2019, en Madrid– pronto se convirtió en la agencia elegida por los mejores hoteles de todo el mundo.

En 2007, se unió al equipo María Pajares (de familia paterna española), quien es actualmente la Managing Director y en 2008 le siguió Elena Taboada, quien actualmente lidera los servicios de comunicación y ventas en España y el sur de Europa.

Gracias a ellas y a un equipo aproximado de 20 personas, Mason Rose es una de las pocas agencias que ofrece servicios internacionales integrados de comunicación, ventas, marketing, redes sociales a la industria de viajes y wellness.

Mason Rose cuenta con una cartera envidiable de clientes de todas partes del mundo, entre los que destacan Royal Mansour Marrakech, Joali Maldives, Baur a Lac in Zurich, la clínica Buchinger Wilhelmi en Marbella y el grupo Península.