La crisis provocada por el COVID-19 ha puesto sobre la mesa la importancia de contar con un suministro de gas seguro, para que la energía no falte en ningún momento, sea cual sea la circunstancia. Compañías como Enagás trabajan las 24 horas del día con este objetivo: asegurar que el gas llega a hogares, industrias y comercios de todo el país, y también para la generación de electricidad, en un momento en el que la sociedad lo necesita más que nunca.

Enagás, como Gestor Técnico del Sistema, tiene el cometido de operar la red de infraestructuras que permite que el gas pueda llegar hasta el último rincón del país. “En Enagás estamos totalmente volcados para que, en estas circunstancias excepcionales, la operación del Sistema Gasista sea la misma que durante el resto del año“, asegura Susana de Pablo, directora de Dispatching de la energética.

Medidas ante la crisis

Además de la seguridad, la salud y el bienestar de las personas, la prioridad de Enagás ante el COVID-19 ha sido continuar prestando con normalidad un servicio esencial como es el del suministro energético de gas natural y contribuir a la seguridad energética.

Por ello, la compañía presidida por Antonio Llardén puso en marcha su Plan de Contingencia ante el coronavirus a mediados de marzo, lo que le ha permitido continuar operando durante las últimas semanas con total normalidad.

La gasista implantó el teletrabajo en el momento en el que se decretó el estado de alarma para todos aquellos profesionales cuyo puesto no requiera presencia física, mientras que reorganizó los turnos y retenes para minimizar el riesgo de contagios en los que sí era imprescindible presencia física como las plantas de regasificación, los almacenamientos subterráneos, los centros de transporte y toda la red de gasoductos.

En concreto, en las tres principales plantas de regasificación de la compañía en España, situadas en Barcelona, Cartagena y Huelva, se ha establecido un sistema especial de trabajo que incluye el confinamiento de dos turnos de operadores durante 15 días.

Además, se está trabajando en paralelo desde los dos centros de control para una mayor seguridad.

Por otro lado, la compañía ha intensificado también la limpieza y desinfección, ha adquirido repuestos y material de protección y está coordinada con los planes de contingencia de contratistas de servicios críticos.

Asimismo, las sociedades participadas por la compañía, han implantado sus respectivos planes de contingencia contra el coronavirus y continúan operando con normalidad, contribuyendo a la seguridad de suministro en los países en los que Enagás está presente.

En el ámbito del emprendimiento, la compañía ha lanzado junto con otras empresas energéticas la iniciativa Energía Positiva+ para paliar el impacto del coronavirus a través de la innovación. De entre las 396 propuestas recibidas, 14 proyectos presentados por startups o scaleups españolas han sido seleccionados.

Una compañía comprometida

En línea con su compromiso social, Enagás está adoptando medidas solidarias en coordinación con las distintas administraciones públicas para contribuir, dentro de sus posibilidades, a mitigar el efecto social del COVID-19. Sus profesionales también están realizando acciones de voluntariado y cooperación para mitigar los impactos de los colectivos más afectados en aquellas zonas en las que está presente.

En España, Enagás es el principal transportista de gas natural y el Gestor Técnico del Sistema Gasista. Cuenta con 11.000 Km. de gasoductos, tres almacenamientos subterráneos, seis plantas de regasificación, y entre otros activos, un centro principal de control.

Es en este Centro Principal de Control desde donde se vela por el suministro del gas las 24 horas del día, los 365 días del año. Desde allí, se monitorizan en tiempo real las infraestructuras que transportan el gas y cada operación que se realiza, con el objetivo de que el gas llegue a su destino final en todo momento, incluso en situaciones excepcionales como la que estamos viviendo.