La crisis de la energía generada por la guerra en Ucrania ha acelerado los planes de descarbonización de Europa. Una de las vías para desarrollar el recientemente aprobado paquete REPowerEU, el plan europeo para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y avanzar en la transición verde, es la producción de gases renovables. Dentro de este plan el biometano juega un papel clave y, según datos de la Comisión Europea, España es el tercer país con más potencial de desarrollo de biogás en la región, con capacidad para alcanzar un potencial de generación de 137 TWh anuales. Esto, unido al del resto de gases renovables, podría permitir cubrir más del 50% de la demanda total de gas en 2028.

Así, en su compromiso con la transición energética, Naturgy apuesta por el desarrollo de este vector energético que permita al país aprovechar la calidad e inversiones realizadas de las redes de suministro de gas actuales. La compañía trabaja con una cartera de proyectos de conexión de plantas de biometano a sus redes que supondrá la inyección de cerca de 6 TWh/año, liderando el desarrollo en España del gas renovable como uno de los ejes de descarbonización a corto y medio plazo.

La multinacional energética presidida por Francisco Reynés dispone de proyectos de hidrógeno y biometano por valor de 4.000 millones de euros en previsión de que se alcance un 10% de cuota de participación del biometano en el mix gasista, en línea con las últimas indicaciones comunitarias para aumentar la independencia energética de Europa. Recientemente, Naturgy ha anunciado la adaptación de la planta de biometano instalada en la explotación ganadera de Porgaporcs, en el municipio de Vila-Sana (Lleida), para inyectar gas renovable en la red de distribución del grupo en 2023. Un paso más hacia un objetivo triple: impulsar la transición energética, la producción de energía a nivel local y la economía circular, ya que contribuirá a la gestión sostenible de los residuos agroganaderos de esta granja leridana.

La compañía invertirá 1,5 millones de euros en este proyecto para avanzar en su objetivo de que en 2050 todo el gas que circule por sus redes de distribución sea de origen renovable. La planta de biometano de Vila-Sana será la tercera que Naturgy ponga en operación comercial en España y la segunda de la compañía ubicada en Cataluña. A partir del próximo verano, esta instalación inyectará 11,8 GWh/año de biometano en la red de distribución de gas, equivalente al consumo anual de 3.150 hogares.

Con todo, en el desarrollo del gas renovable, el respaldo de las administraciones públicas es fundamental. El estudio El biogás y el biometano como palanca clave en la descarbonización de la economía española, elaborado por PwC y el Ciemat, y publicado por Fundación Naturgy, recuerda que es necesario que se establezcan “mecanismos de apoyo y de un marco normativo y fiscal que regule las aplicaciones no eléctricas del biogás, que se centren en la financiación de los costes de inyección, la compensación del valor de los derechos de emisión y en garantizar la venta a un precio resultante de una subasta competitiva”.