El calentamiento global avanza y la única manera de cumplir con el Acuerdo de París de 2015, que fijó como objetivo limitar el aumento de la temperatura global en este siglo a 2 °C, es abordar el problema medioambiental conjuntamente entre gobiernos, empresas y sociedad civil. Este es también el objetivo principal de la compañía especializada en aportar soluciones energéticas responsables, ENGIE, quien se compromete a cumplir el reto con el año 2045 como horizonte, tanto en sus cuadernos como en el de sus clientes.

¿Cómo? Dos pilares centran su estrategia: la descarbonización de toda su capacidad de producción de electricidad mediante el desarrollo de energías renovables y la implantación de soluciones industriales que permitan a sus clientes la reducción de su consumo energético, sus costes y, en consecuencia, también sus emisiones.

El grupo energético está comprometido con un crecimiento asequible, confiable y sostenible. Y, en este sentido, ha orientado su estrategia hacia la aceleración de sus inversiones en energía renovables e infraestructuras energéticas y la simplificación de su organización. De hecho, tiene previsto realizar una inversión para el crecimiento a largo plazo de entre 15.000 y 16.000 millones de euros, con un 45% destinado a proyectos de energías limpias.

Más hechos que palabras

En este sentido, la compañía en España ya ha erigido con éxito alrededor de 600 MW eólicos y fotovoltaicos, durante los últimos años, en proyectos como Goya (2018), Phoenix (2019) o Séneca (2020). 

A demás, en noviembre del año pasado lanzó la adquisición de Eolia, junto con Credit Agricole Assurance, uno de los mayores productores independientes de energía renovable de España, que cuenta con 821 MW eólicos terrestres y 78 MW fotovoltaicos en operación y con una cartera de desarrollos renovables de más de 1.200 MW.

Así mismo, mediante la adquisición de Sofos Energía, en mayo de ese mismo año, compañía experta en la promoción, tramitación, diseño, construcción y operación de soluciones fotovoltaicas centralizadas y descentralizadas.

#UnaSolaTierra

Bajo el eslogan #UnaSolaTierra este año Naciones Unidas quiere fomentar la protección y restauración de nuestro planeta y recordar sus Objetivos de Desarrollo Sostenible. Según afirma la propia compañía, los objetivos de Sostenibilidad de ENGIE contribuyen a la vez a desarrollar el plan estratégico de la empresa y a alcanzar los desafíos de crecimiento sostenible dispuestos en los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para 2030 adoptados en la Cumbre de las Naciones Unidas de septiembre de 2015.

En consonancia con su propósito de ser líder de la transición energética hacia una economía neutra en carbono, ENGIE en España impacta de manera prioritaria en los Objetivos 7 y 13 “Suministro de energía asequible y no contaminante” y “Acción por el clima”, respectivamente, así como en el Objetivo 11 “Ciudades y comunidades sostenibles,” en la medida que es un actor clave en la configuración de las ciudades y territorios del futuro.

Sostenibilidad como modelo de negocio

Además de esta preocupación social, la pandemia ha traído consecuencias positivas en términos medio ambientales ya que en el año 2020 hubo una histórica reducción de emisiones de CO2 cifrada en el 8%. No obstante, tras la recuperación de la actividad económica, estas emisiones han vuelto a aumentar y las empresas han respondido posicionando la sostenibilidad en el eje de sus estrategias. Una idea que el Grupo ENGIE comparte.

Este largo camino que ENGIE ya ha empezado abarca implementar medidas que abarquen desde el diagnóstico energético hasta la búsqueda, desarrollo y puesta en marcha de todo tipo de soluciones técnicas innovadores en materia de energía. Esto es, por ejemplo, los suministros energéticos de gas y electricidad neutros en carbono o la construcción y operación de instalaciones de autoconsumo de energía y de obtención y aprovechamiento de gases renovables.  

En definitiva, desplegados por los cinco continentes, los equipos del grupo dedican sus esfuerzos a apoyar a una gran variedad de sectores industriales a lo largo de sus procesos de descarbonización y transformación energética.