A la generación del baby boom de los años sesenta se le conoce por su energía y sus ganas de vivir experiencias extraordinarias. Los jóvenes abrazaban la libertad y la diversión y quería disfrutar de la vida al máximo bailando al son de los Beatles. En ese contexto, la casa suiza Breitling presentó el Top Time, un cronógrafo poco convencional creado para el público joven ávido de aventuras y apasionado por la velocidad. Cuando Sean Connery en Operación Trueno lo lució en la muñeca junto al Aston Martin DB5 hizo que ambas marcas de lujo se consolidaran como iconos de estilo e ingeniería moderna. Tanto el reloj como el deportivo se convirtieron en símbolo cultural de sofisticación y velocidad.

Hoy las firmas reinterpretan su legado compartido con el Top Time B01 Chronograph 41 Tribute to Aston Martin DB5, que se presenta en tres ediciones limitadas: de acero inoxidable, de acero y platino y en oro rojo.
En homenaje a la elegancia perdurable del automóvil deportivo y con el estilo retro moderno del icono de la manufactura suiza, este nuevo objeto de deseo ofrece detalles cuidados al máximo, como la caja con forma de cojín, las esquinas acanaladas y los pulsadores en forma de seta que recuerdan el perfil característico de los cronógrafos de la década de 1960 o subesferas que reproducen el aspecto de los indicadores del salpicadero de los coches. Además, el anillo interior de madera se inspira en el volante del DB5 y la correa de piel con degradado teñida a mano refleja la profundidad y el tono de la tapicería de alta gama de los automóviles.
El resultado es un reloj que recrea la sensación de estar al volante del clásico gran turismo de la marca británica.

