Baleares amaneció este lunes con resaca. La fiesta en las Islas a raíz de la victoria de España en la final del Mundial se tradujo en una borrachera de claxonazos y festejos en las calles de las Islas, especialmente en Palma. La Plaza de las Tortugas, epicentro de las celebraciones deportivas de la capital balear, se llenó hasta los topes con motivo del triunfo de la Roja, recreando el mismo hervidero de otros puntos de la geografía española ayer noche. Con todo, a nivel de seguimiento televisivo, la Comunidad de Madrid fue la única que logró superar a Baleares.
Según Barlovento Comunicación y datos de Fifty5Blue, el Archipiélago fue la segunda comunidad autónoma con mayor cuota de pantalla: un 89,4 %, cifras que la colocan justo entre el primer puesto de Madrid (92%) y el tercero de Andalucía (89,2%). Aunque sería una quimera deducir que este nivel de atención se correspondía con un apoyo unánime a la selección española. Horas antes del partido, un paseo de pocos minutos por las calles de Palma bastaba para constatar que las camisetas, banderas y cánticos albicelestes reclamarían su parcela de protagonismo esa noche. Cerca de 40.000 pasaportes argentinos en las Islas han estado asegurando un respaldo incondicional a la escuadra de Messi durante todo el Mundial. El último partido, pese a la decepción final, no fue una excepción.
Pero el rojo fue el color hegemónico. Son Fuster o Son Moix o los cientos de terrazas repletas a lo largo y ancho de Palma y de la Part Forana, cuyos consistorios habilitaron pantallas en plazas, polideportivos y otros puntos de sus municipios. El seguimiento fue masivo y también las celebraciones. Y, afortunadamente, sin incidentes graves. También en el resto del Archipiélago: en Ibiza, el dispositivo policial previsto en el municipio finalizó con dos heridos leves en dos reyertas registradas en la localidad. Desde el Ayuntamiento subrayan que la noche ha transcurrido de manera «pacífica y sin incidentes graves».
Dimensiones históricas
El encuentro se convirtió además en un fenómeno televisivo de dimensión histórica en términos estatales. La final reunió una media de 15,7 millones de espectadores, acumuló 20,1 millones de espectadores únicos y registró una cuota de pantalla del 87,1% a nivel nacional. Se trata del segundo evento más visto en la historia de la televisión en España, únicamente superado por la tanda de penaltis entre España y Portugal en las semifinales de la Eurocopa de 2012. En esa ocasión, los hombres de Vicente del Bosque acabarían alzándose con el título coronando una trilogía de leyenda (Eurocopa 2008-Mundial 2010-Eurocopa 2012) que el actual seleccionador Luis de la Fuente, aspira ahora a reproducir. De momento, lleva dos tercios del recorrido completados. Y Nations League de propina.
Volviendo a la noche de ayer, el momento de mayor audiencia llegó a las 00:01 horas, cuando 17,08 millones de espectadores seguían pegados a las pantallas esperando el desenlace del partido, lo que representó una cuota televisiva del 91,2% entre las cadenas de La 1, La 2, Teledeporte y DAZN Mundial. Asimismo, los 90 minutos reglamentarios reunieron una audiencia media de 15,38 millones de espectadores y un 86,3% de cuota de pantalla, mientras que la prórroga, en la que España certificó el título, elevó el seguimiento hasta los 16,6 millones de espectadores de media y una cuota del 89,3%.
El análisis por perfiles refleja que el mayor seguimiento correspondió a los hombres, con una cuota del 91,1%, y al grupo de edad de entre 13 y 24 años, donde el partido alcanzó un 95,2%.La final fue también el encuentro más seguido de todo el recorrido de la selección dirigida por Luis de la Fuente durante el campeonato, superando a la semifinal frente a Francia, que registró una audiencia media de 14,5 millones de espectadores y un 81,3% de cuota de pantalla. El partido con menor seguimiento fue el disputado ante Cabo Verde, el primero de la cita mundialista para España y el único en el que no logró la victoria, con un 7,99 millones de espectadores de media y un 66% de share.

