El comercio de las Illes Balears ya tiene calendario para 2027. La Comisión Interinsular de Comercio ha acordado por unanimidad los diez domingos y festivos en los que los establecimientos podrán abrir al público, en un pacto que reúne en torno a la misma mesa al Govern, las principales organizaciones empresariales del sector, los sindicatos y las administraciones insulares y municipales.
El acuerdo se ha alcanzado en una reunión presidida por el conseller de Empresa, Autónomos y Energía, Alejandro Sáenz de San Pedro, acompañado por la directora general de Empresa, Autónomos y Comercio, Maria Antònia Sansó. En el encuentro han participado representantes de AFEDECO, PIMECO, ASCOME, PIMEF, PIME Formentera y ANGED, además de UGT, los cuatro consells insulars, la Dirección General de Consumo y la Federació d’Entitats Locals de les Illes Balears (FELIB).
El calendario aprobado concentra las jornadas de apertura autorizada en distintos momentos del año y fija las siguientes fechas: 3 y 17 de enero; 1 y 25 de marzo; 2 de mayo; 1 y 28 de noviembre; y 6, 12 y 19 de diciembre.
Más allá del reparto de fechas, uno de los elementos que ha marcado la negociación ha sido la decisión de dejar fuera el 26 de diciembre. La Comisión considera que esta jornada mantiene un carácter especialmente arraigado como fiesta tradicional en las Illes Balears, una consideración que ha pesado a la hora de cerrar el calendario definitivo.
El acuerdo incorpora además cierto margen de adaptación a la realidad local. Los ayuntamientos podrán sustituir dos de las fechas previstas para incorporar fiestas locales, siguiendo el procedimiento establecido. Entre las alternativas que han generado mayor consenso durante la negociación figuran el 17 de enero y el 1 de marzo.
El resultado es, así, un calendario construido sobre el equilibrio entre los distintos intereses que confluyen en el comercio balear: la actividad económica y las necesidades de los consumidores, pero también la protección del pequeño comercio, la organización laboral y las particularidades de cada territorio.
Con el acuerdo cerrado por unanimidad, el sector afronta ahora 2027 con un marco común de aperturas comerciales, aunque con capacidad para que los municipios introduzcan ajustes vinculados a su propio calendario festivo.

Campaña de CAEB y AFEDECO
Si el calendario fija cuándo puede abrir el comercio, la otra cuestión es qué ocurre cuando las persianas se levantan. En ese terreno, el comercio de proximidad busca ganar visibilidad y convertir el acto cotidiano de comprar en una decisión con impacto económico y social.
Con ese objetivo, la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) y la Federación de Empresarios de Comercio de Baleares (AFEDECO) han puesto en marcha la campaña ‘El comerç de proximitat se mou, se mou’, una iniciativa que aspira a reforzar la presencia del comercio local, favorecer la comercialización del producto de Mallorca y reivindicar el papel que desempeñan los negocios de proximidad en la economía de la isla.
La campaña, que cuenta con el respaldo del Consell de Mallorca, combina acciones en soportes online y offline y se prolongará hasta las fiestas de Navidad. El objetivo va más allá de estimular las ventas en una determinada época del año: busca reivindicar el valor económico, social y territorial de comprar en los negocios de proximidad.
Las patronales reivindican que detrás de una compra hay también una cadena de actividad que permanece en el territorio. «El comercio de proximidad es uno de los principales motores económicos, sociales y territoriales de Mallorca. Más allá de su función comercial, contribuye a mantener la actividad económica local; generar empleo estable; preservar la identidad de barrios y municipios; favorecer la comercialización del producto local; fortalecer la cohesión social; e impulsar la sostenibilidad mediante circuitos cortos de comercialización».
La campaña llega, además, en un momento en el que el sector afronta una transformación profunda. La presión competitiva de las grandes plataformas, las dificultades para garantizar el relevo generacional, la pérdida de visibilidad entre los consumidores más jóvenes y el cambio en los hábitos de compra están obligando al comercio tradicional a replantear su posición en el mercado.
En este contexto, la campaña pretende poner el foco no solo en los establecimientos, sino también en las personas que hay detrás de ellos. La iniciativa busca dar protagonismo a jóvenes comerciantes y empresas familiares, favorecer el relevo generacional y generar actividad en municipios de toda Mallorca.
La propuesta incorpora asimismo una dimensión social y medioambiental, con acciones orientadas a fomentar la participación de colectivos vulnerables y personas con discapacidad, además de impulsar prácticas vinculadas a la sostenibilidad y el reciclaje.

