El Ayuntamiento de Eivissa llevará este jueves al Pleno una modificación presupuestaria de 4,7 millones de euros para reforzar el parque público de vivienda de la ciudad y avanzar en la rehabilitación de Sa Penya. La operación permitirá destinar 2,9 millones a la adquisición de viviendas o edificios residenciales y otros 1,8 millones a la recuperación de inmuebles municipales en la UA 2-3 del barrio.
La medida supone concretar una de las inversiones en vivienda anunciadas por el Consistorio el pasado junio, cuando avanzó su intención de movilizar 4,7 millones de euros procedentes de los remanentes municipales para reforzar las políticas residenciales dirigidas a los vecinos de la ciudad.
La modificación presupuestaria, que se tramitará inicialmente mediante créditos extraordinarios y se financiará con el remanente de tesorería, concentra así el dinero en dos vías: incorporar viviendas ya existentes al patrimonio municipal y recuperar inmuebles públicos para destinarlos posteriormente a vivienda protegida.
La primera teniente de alcalde y concejala de Recursos Económicos, Gema Marí, ha definido la operación como una forma de «transformar la buena situación económica del Ayuntamiento en soluciones para uno de los principales problemas que tienen hoy nuestros vecinos: el acceso a una vivienda».
«No queremos que la vivienda sea únicamente una preocupación que figure en los discursos. Queremos disponer de suelo, recuperar patrimonio, construir, rehabilitar y también comprar vivienda cuando sea necesario. Tenemos recursos y capacidad de gestión y los estamos poniendo al servicio de nuestros residentes», ha añadido Marí.
Prioridad para residentes
La partida más elevada, de 2,9 millones de euros, permitirá al Ayuntamiento adquirir viviendas o edificios de uso residencial para incorporarlos directamente al parque público municipal. Según la memoria justificativa, estos inmuebles podrán destinarse a políticas públicas de vivienda, preferentemente mediante alquiler asequible o social y de acuerdo con los criterios y procedimientos que establezca posteriormente el Consistorio. La documentación municipal establece además una prioridad para residentes con al menos diez años de empadronamiento en el municipio.
La estrategia combina así la promoción de nueva vivienda con la adquisición de inmuebles ya construidos, una fórmula que permite incorporar unidades residenciales al parque público sin depender exclusivamente de nuevos desarrollos. La propia memoria plantea la adquisición y la rehabilitación como herramientas complementarias para ampliar ese parque.
«En vivienda no existe una única solución y por eso estamos utilizando todas las herramientas que tenemos a nuestro alcance. Construir vivienda pública es imprescindible, pero también tenemos que recuperar viviendas municipales, movilizar suelo y explorar la adquisición de inmuebles que puedan ponerse al servicio de las políticas públicas», ha explicado Marí.
Rehabilitación integral de Sa Penya
Los otros 1,8 millones de euros se destinarán a la rehabilitación integral de los edificios municipales incluidos en la UA 2-3 de Sa Penya. El anteproyecto redactado por los servicios técnicos municipales contempla el cambio de uso y la rehabilitación del conjunto, con la creación de cinco viviendas de protección pública.
La actuación prevé mantener las alineaciones, la volumetría y los elementos patrimoniales protegidos de los edificios. El Ayuntamiento trabaja actualmente en la redacción del proyecto básico y ejecutivo.
La operación permitirá recuperar patrimonio municipal en un entorno histórico protegido y devolverle al mismo tiempo un uso residencial. Se suma a otras actuaciones desarrolladas por el Consistorio en Sa Penya dentro del plan Eivissa, una ciutat per viure-hi, entre ellas la rehabilitación de viviendas municipales y la incorporación de inmuebles al alquiler asequible.
En junio culminó el proceso de adjudicación de siete viviendas municipales de alquiler asequible en el barrio, mientras que en julio se licitó la rehabilitación de otro inmueble municipal situado en la Travessia de sa Penya.
El foco en los jóvenes
La concejala de Vivienda, Lola Penín, ha situado la nueva inversión dentro de una estrategia más amplia orientada a facilitar el acceso a la vivienda de quienes viven en Eivissa, con especial atención a los jóvenes.
«Queremos una Eivissa en la que nuestros jóvenes puedan estudiar, trabajar, formar una familia y plantearse un proyecto de vida sin asumir que algún día tendrán que marcharse porque no pueden acceder a una vivienda. Este es el sentido último de ‘Eivissa, una ciudad para vivir’: que esta ciudad continúe siendo una ciudad para vivir», ha afirmado Penín.
El Ayuntamiento ya ha incorporado criterios vinculados al arraigo en sus promociones municipales. En la convocatoria de los siete primeros pisos protegidos del plan se exigió, entre otros requisitos, una antigüedad mínima de diez años de empadronamiento en el municipio, mientras que tres de las siete viviendas se reservaron específicamente para jóvenes del municipio.
«Nuestra política municipal tiene una orientación clara hacia las personas que viven, trabajan y construyen su vida en Eivissa. Dentro de las posibilidades que nos permita la normativa en cada actuación, continuaremos defendiendo que el esfuerzo y los recursos de este Ayuntamiento reviertan prioritariamente en las necesidades de nuestros vecinos», ha añadido Marí.
La operación se apoya en el mayor margen que el Real Decreto-ley 13/2026, de 2 de junio, ha abierto para que las entidades locales con superávit puedan utilizar estos recursos en inversiones financieramente sostenibles. La norma fue convalidada por el Congreso el 18 de junio y permite, entre otras medidas, destinar parte del superávit a inversiones, incluidas actuaciones en materia de vivienda.
Para Marí, la situación financiera del Ayuntamiento debe traducirse en capacidad de inversión: «Tener unas cuentas saneadas no es una finalidad en sí misma; tiene sentido cuando esta solvencia nos permite actuar ante los problemas reales de la ciudad. Hoy podemos movilizar 4,7 millones de euros adicionales para vivienda porque hemos gestionado los recursos públicos con responsabilidad, y ahora estos recursos vuelven a los ciudadanos en forma de inversión».
Los 4,7 millones forman parte del plan Eivissa, una ciutat per viure-hi, que reúne diferentes actuaciones de construcción, rehabilitación, recuperación de patrimonio y puesta a disposición de suelo para vivienda protegida. En junio, el Ayuntamiento ya había anunciado esta cantidad como una nueva bolsa de recursos para reforzar su política de vivienda.
«No existe una medida milagrosa para resolver el problema de la vivienda. Existe trabajo, planificación a corto, medio y largo plazo, inversión y constancia. Y eso es lo que continuaremos haciendo: proyecto a proyecto, vivienda a vivienda y utilizando todas las herramientas que estén a nuestro alcance para que vivir en Eivissa continúe siendo una posibilidad real para nuestros residentes», ha concluido Penín.

