Los empresarios de las Islas constatan un repunte de la actividad económica en el segundo trimestre del año, de tal manera que cabe hablar de una interrupción en la tendencia de desaceleración que se venía arrastrando desde hace cinco trimestres, es decir, desde el inicio de 2025. Así lo indica el último informe de Evolución Económica de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB), publicado este miércoles. El análisis, elaborado por la Fundació Impulsa Balears, certifica un crecimiento del 2,8% de abril a junio, lo que equivale una décima más que en el trimestre anterior y el fin de la fase de desaceleración iniciada hace más de año y medio.
Asimismo, la economía balear superó también por una media la media estatal de crecimiento. El informe remarca que el comportamiento de la economía balear está en sintonía con la estabilidad que ha estado mostrando la economía española durante ese mismo periodo. Esta última «ha conseguido mantener el tipo de la mano de la demanda interna», que ha supuesto un factor clave de la evolución en la primera mitad del año. En lo tocante al entorno europeo, salvo casos como el de Portugal, la mayoría de países sigue avanzando con el freno de mano puesto, como en el caso de las principales economías de la UE: Francia, Alemania e Italia. Por su parte, la economía de EEUU dejó de acelerar de abril a junio. Mientras, Baleares cerró el primer semestre con un buen ritmo que logró sortear buena parte de los efectos de la guerra en Oriente Próximo.
La demanda interna ha supuesto un bastión igualmente decisivo para las Islas: el consumo privado y la inversión se mantuvieron fuertes a pesar del contexto global de elevada inflación, radicalizado por el bloqueo del Estrecho de Ormuz. En ese sentido, el informe destaca que los precios de la cesta de la compra y del resto de bienes y servicios siguieron con su imparable escalada al tiempo que el empleo volvía a marcar máximos históricos en el Archipiélago, una constante desde la salida de la pandemia. Por otro lado, las ayudas fiscales para mitigar el alza de los carburantes, al menos durante ese periodo de tiempo, dieron un respiro muy significativo a los consumidores.
El avance del sector servicios ha sido un puntal de esta evolución, en especial del sector turístico. Las cifras récord de llegadas y de pernoctaciones hoteleras, en un contexto de vacaciones de Semana Santa y de arranque de la temporada alta, son señaladas como factores decisivos. El gasto turístico también marcó máximos históricos. «En el ecuador del año, las estimaciones confirmaron que la economía del Archipiélago ha encontrado fortalezas para frenar la tendencia a la desaceleración de los últimos cinco trimestres». La afluencia turística fue mayor en Menorca (5,1%) y Mallorca (2,9%), mientras que perdió fuelle en el caso de Ibiza y Formentera (0,5%).
La presidenta de la patronal, Carmen Planas, ha resaltado el hecho de que en estos momentos, con los datos de agosto ya sobre la mesa, la inflación se sitúa en el 4,4%, «agravando considerablemente la situación de muchas empresas y familias». No obstante, el balance del segundo trimestre es eminentemente positivo, insiste Planas para remarcar que el incremento del gasto turístico, lo cual «abre una vía para reducir la dependencia del volumen y apostar por el valor».

