Mahón volvió a regalar una de las estampas más espectaculares de la vela clásica. La flota de la XXII Copa del Rey Repsol de Barcos de Época abandonó este viernes el puerto por grupos para afrontar un recorrido costero de 14 millas náuticas, en una jornada marcada por un viento moderado del norte y por una clasificación que, a falta de un último asalto, empieza a definirse. Cuarenta barcos procedentes de 12 países navegaron hasta el exterior de la rada de Mahón antes de emprender el regreso al puerto, con un último tramo de ceñida que puso a prueba la estrategia y el rendimiento de unas embarcaciones cuya belleza no está reñida con la exigencia de la competición.
A falta de la jornada decisiva, cuatro de los cinco títulos parecen tener ya dueño. The Lady Anne tiene asegurada matemáticamente la victoria en Big Boats, mientras Chinook, Varuna 1939 y Argos afrontarán el último día con una ventaja que los sitúa a las puertas del triunfo. En Espíritu de Tradición, la sentencia es todavía más clara: el Andalucía-Barlovento ha firmado tres victorias en tres regatas y es ya virtual campeón de la XXII Copa del Rey Repsol de Barcos de Época.
Época Cangreja: los NY40 siguen marcando el ritmo
Los tres NY40 volvieron a convertirse en los grandes protagonistas de la jornada. Esta vez fue Rowdy (1916) quien tomó la delantera. El barco diseñado por Nathanael Herreshoff y armado por Donna Dyer se impuso al Chinook por 1 minuto y 19 segundos en tiempo compensado, una victoria que le permite escalar hasta la tercera posición de la general. El triunfo tiene un valor añadido para el barco con base en el Real Club Náutico de Palma, obligado a remontar después de la descalificación sufrida en la primera jornada.
Por delante, el Chinook (1916), de Paolo Zannoni, volvió a demostrar su consistencia con un segundo puesto que le permite conservar el liderato con una renta cómoda. El Marilee (1926), también diseñado por Herreshoff y armado por Alessandra Angelini, completó el podio del día y mantiene la segunda plaza de la general. La clave para el líder estaba precisamente ahí: controlar a su rival más inmediato. «Estamos muy contentos porque hoy hemos cumplido el objetivo, que era tener controlado al Marilee, que va en segunda posición en la general y que es un equipo muy fuerte», explica Nando Conerino, trimmer de mayor del Chinook.
Con tres jornadas a un nivel extraordinariamente regular, el barco de Zannoni afronta el último día como claro favorito al título. Si mantiene el rendimiento mostrado hasta ahora, tendrá el campeonato en sus manos. Más atrás, el Gipsy (1927), de la Fundación Vela Clásica de España, permanece fuera de la lucha por la victoria, aunque ha mantenido un nivel notable durante toda la semana.
Época Bermudiana: Varuna 1939 acelera hacia el título
En Época Bermudiana, el Varuna 1939 volvió a imponer su ley. El Sparkman & Stephens armado por Jens Kellinghusen se adjudicó la regata con autoridad, aventajando al Argyll en 2 minutos y 55 segundos en tiempo compensado. El resultado confirma la trayectoria ascendente de un barco que ya sabe lo que significa ganar en Mahón: Varuna 1939 conquistó la Copa del Rey Repsol de Barcos de Época en 2022 y vuelve a tener el título al alcance de la mano.
Después de terminar segundo en la jornada inaugural, Kellinghusen y su tripulación han encadenado dos victorias y afrontan el último día con una ventaja que parece difícil de neutralizar. Pero detrás de esa aparente comodidad hay tres jornadas muy distintas y una constante exigencia táctica. «Hemos tenido tres jornadas magníficas de regata, con muy diferentes condiciones: buen viento pero ola grande, por lo que las decisiones tácticas han sido todo un reto. Hemos regateado muy bien», resume John Hockins, trimmer de mayor del Varuna 1939.
El Argyll (1948), armado por Griff Rhys Jones, recuperó sensaciones después de su discreto resultado del segundo día y consolidó la segunda posición gracias a su victoria inicial y al segundo puesto conseguido hoy. El Sonny (1935), de Harold Goddijn, volvió a ser tercero por tercera jornada consecutiva. Su regularidad le permite mantenerse empatado a puntos con el Argyll y conservar abiertas sus opciones de luchar por el subcampeonato.
Big Boats: The Lady Anne ya tiene el título
En la categoría reina, la historia está escrita. The Lady Anne (1912), el espectacular F15 diseñado por William Fife III y armado por Gonzalo Botín, ya es matemáticamente campeón. El barco terminó segundo en la regata de hoy, por detrás del Viveka, pero la ventaja acumulada durante las tres jornadas hace imposible que su rival pueda alcanzarlo en la clasificación final.
Y precisamente el Viveka protagonizó una de las mejores batallas del día. El barco de 1929, armado por Keith Mills, se impuso por 1 minuto y 26 segundos en tiempo compensado al líder y firmó así su primera victoria parcial de la semana. «Hoy ha sido un día con mucho viento, las mejores condiciones para nuestro barco. Hemos batido a The Lady Anne en una regata muy competitiva. Estamos muy contentos», explica Gery Atkins, patrón del Viveka.
La victoria, sin embargo, no altera el desenlace de la categoría. Tras la retirada del Cariad (1896), consecuencia de la rotura del mastelero del palo mayor sufrida durante la segunda jornada, a The Lady Anne le bastará con completar mañana la última regata, incluso en tercera y última posición, para revalidar el título conquistado en 2024.
Fuera de la batalla por la victoria, la Altair (1931) ha aportado otra de las grandes imágenes de la semana. La espectacular goleta, de casi 40 metros de eslora y armada por George Ruiz, navega con configuración de crucero, pero su presencia junto al Cariad ha dejado algunas de las estampas más memorables de esta edición. Ambos comparten unos aparejos trapezoidales cuya combinación de proporciones, elegancia y envergadura resulta difícil de ignorar.
Clásicos: Argos, a un paso de hacer historia
El Argos (1964) ha dado otro paso hacia una nueva victoria. El Holman 42 diseñado por Kim Holman y armado por Barbara Trilling se adjudicó la tercera regata con autoridad y aventajó al Clarionet en cinco minutos y medio en tiempo compensado. El líder de Clásicos vuelve a exhibir la solidez de una tripulación que conoce perfectamente el camino hacia el triunfo. Si mañana todo transcurre con normalidad, Argos sumará su undécimo título en la Copa del Rey Repsol de Barcos de Época y se situará a solo tres victorias del récord del legendario Calima.
El Clarionet (1966), armado por Andrew Harvey, terminó segundo y consolida su posición de plata, mientras el Mowgli (1965), de Patrick Harris, cayó hasta la tercera plaza después de finalizar cuarto.
La pelea por el podio, sin embargo, todavía no está cerrada. El Ojalá II (1973), armado por Susan Carol Holland, ocupa ahora la cuarta posición después de recibir una reparación del comité de protestas por la confusa interpretación de la descripción del recorrido. La decisión mantiene al barco en disposición de pelear por un puesto entre los tres primeros en la última jornada.
Espíritu de Tradición: Andalucía-Barlovento, intratable
Tres regatas. Tres victorias. El Andalucía-Barlovento (1973) ha convertido la categoría Espíritu de Tradición en un ejercicio de autoridad. Diseñado y construido por Harry Becker y armado por Domingo de Torres, el Lotus E3 Scandinavia 40 volvió a mostrarse intratable frente a sus rivales. Con el regatista local Fernando Rita al timón, el barco es ya virtual campeón de la XXII Copa del Rey Repsol de Barcos de Época y, salvo circunstancia excepcional, firmará en Mahón su primera victoria en la regata.
El Legolas (1996), de Jens Ricke, volvió a ser segundo por tercera jornada consecutiva, mientras el Flight of Durgan (2007), armado por David Grylls, repitió el tercer puesto y mantiene idéntica posición en la clasificación general.
Mahón se prepara ahora para el último capítulo de una Copa del Rey Repsol que, más allá de las clasificaciones, vuelve a demostrar por qué la vela clásica posee una capacidad única para convertir una regata en un espectáculo. Quedan por repartir las últimas posiciones, pero también por contemplar una vez más esa escena que solo estos barcos de época pueden ofrecer, historia y presente de la navegación.


