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Los parlamentarios británicos piden que Polina Kovaleva, de 26 años, sea incluida en la lista de rusos sancionados por el gobierno como consecuencia de la invasión a Ucrania ordenada por Vladimir Putin el pasado 24 de febrero. Pero, ¿quién es esta joven?

Kovaleva se ha vuelto relevante por ser la hija de la pareja de Serguei Lavrov, ministro ruso de Exteriores y uno de los pesos pesados del Ejecutivo, sobre todo en el conflicto entre Rusia y Ucrania.

El político está casado desde 1971 con Maria Lavrova, con quien tiene una hija, Ekaterina, y dos nietos. Sin embargo, aproximadamente desde el año 2000 mantiene una relación fuera del matrimonio con la actriz y restauradora Svetlana Polyakova –a quien conoció mientras trabajaba también en el ministerio de Exteriores– cuya hija es Polina.

21 años y un piso en Kensington

Hace cinco años, con tan sólo 21 años, la joven pagó en efectivo 4,4 millones de libras esterlinas (5,23 millones de euros) por un apartamento de lujo ubicado en el barrio londinense de Kensington, según publica Maria Pevchikh, jefa de investigaciones de la Fundación Anticorrupción de Alexei Navalni, en su cuenta personal de Twitter.

Kovaleva promociona el master Economics & Strategy for Business que se imparte en el Imperial College Business School, unos estudios que ella misma ha cursado. En su recomendación se puede leer que antes de comenzar el curso en la capital británica, trabajó en la división de fusiones y adquisiciones de Gazprom, la compañía más grande Rusia que es una de las principales proveedoras de gas de Europa.

Una madre con propiedades

El equipo del opositor Alexei Navalny, según recoge ABC, publicaba en 2021 un informe del que se desprendía que Svetlana Polyakova acompañó al ministro en más de 60 «misiones diplomáticas» por medio mundo. Según la investigación, la mujer tiene propiedades en Rusia y Reino Unido valoradas en más de 12.300 millones de euros.

Por su parte, Pevchikh ha explicado a través de su cuenta personal de Twitter que Polyakova compró un apartamento en Moscú cuyo valor se situaba entre los seis y los ocho millones de dólares (entre los 5,4 y los 7,3 millones de euros) y cuenta con diferentes lujosos vehículos. «No está mal para una mujer desempleada», puntualiza.

«Polina y su madre deben ser sancionadas. Polina tiene que hacer sus maletas Louis Vuitton, despedirse de su vida británica y abandonar Reino Unido. Si no es capaz de explicar de dónde ha sacado los 4,4 millones de libras esterlinas (5,23 millones de euros), su propiedad debe ser confiscada bajo el procedimiento de Orden de Riqueza Inexplicada», comparte en Twitter la jefa de investigaciones de la Fundación Anticorrupción de Alexei Navalni.

Estas palabras fueron respaldadas por el parlamentario laborista Chris Bryant, uno de los que abogan porque los familiares de quienes están en el núcleo del Kremlin sean objeto de sanciones por parte de Londres. Por el momento, siete oligarcas fueron castigados el pasado 10 de marzo.

‘Moscú en el Támesis’

A la capital británica se le llama ‘Londongrado‘ o ‘Moscú en el Támesis’, ya que está inundada de dinero proveniente de oligarcas que han alimentado durante al menos dos décadas el sector inmobiliario de lujo y que se han hecho además con empresas y hasta con equipos de fútbol, como es el caso del Chelsea y Roman Abramovich, también sancionado.

Transparency International estima que, sólo desde el 2016, los rusos acusados de corrupción o vínculos con el Kremlin han comprado propiedades por valor de 1.500 millones de libras esterlinas (1.357,5 millones de euros), y el apartamento de Kovaleva podría ser uno de ellos.