Aún quedan escépticos de la nueva tecnología, pero para ponérselo más difícil las novedades del Salón del Automóvil de Barcelona (hasta el 10 de octubre) van en busca de cubrir las carencias con las que nació la revolución eléctrica: Más autonomía, más capacidad de carga y digitalización de los interiores

Esa es la vía para convencer al público, y no hay marcha atrás porque sin ir más lejos, la marca de Barcelona, la nueva Cupra, incita incluso a comprar eléctricos para que eso traiga la fabricación en casa y España se convierta en referente. En torno a esa idea, suya es la gran novedad, el Cupra Born, en referencia al mítico barrio condal, quien busca la democratización de la etiqueta cero con su primer eléctrico 100%. Motor de 204cv y capacidad de carga de 58 kwh para llegar a los 420 km. de autonomía. Un coche de líneas descaradas que marcará el camino sin retorno de la marca hacia la electrificación y con resultados por delante con el que quieren aspirar a duplicar las ventas totales para el próximo año.

Y para reafirmar el rumbo del sector ahí va la reivindicación de Alfonso Sancha, vicepresidente de Compras Mundial “Queremos estimular la demanda del coche eléctrico y sólo si vendemos eléctricos seremos atractivos para construirlos”. Al proyecto le han llamado Future Fast Forward.

La senda está marcada y las mejoras del sector son evidentes mientras en el consumidor, la necesidad se extiende a una mayor accesibilidad a la carga y una sencillez en el uso cotidiano de la energía. Sin ese binomio el eléctrico no se impondrá en un sector con exigencias a corto plazo para la renovación y con vital importancia en nuestro país, como muestra, la presencia de SSMM el Rey Felipe VI y el Presidente del Gobierno en la primera jornada previa a las puertas abiertas. 

Mientras la renovación estructural llega, marcas como BMW siguen en su camino por delante exponiendo músculo con dos novedades y un vehículo de competición, el ‘safety car’ de Mini de la FórmulaE. De su experiencia en las carreras imprime su ADN deportivo con su berlina sport I4 100% eléctrico listo ya para enero de 2022. Y, sobre todo, con el nuevo IX que en noviembre llegará a España, un SUV magnánimo de 550cv de potencia, con una batería con capacidad de carga que por primera vez llega a los 100 kwh y con una autonomía que asciende a los 630 kilómetros. Datos que hacen muy goloso a un coche eléctrico enfocado a la larga distancia con dos motores, uno por eje, 2100 kilos de peso rebajados con la cobertura de su cuerpo en fibra de carbono y aligerado inteligentemente con espacio libre entre los asientos delanteros. Pura tecnología para facilitarnos los viajes sin estrés por la carga y con un interior muy accesible y visual con pantalla completa de 27 pulgadas. 

Mercedes busca la sostenibilidad y la electrificación tratando de mantener su postura Premium a través del EQS la berlina de lujo 100% eléctrica y el EQB de siete plazas y con la ampliación de las autonomías eléctricas en híbridos enchufables como en el Clase S. 

Más accesible aparece Renault con el nuevo All-new Megane con 220cv y una batería de 60 kwh que le daría una autonomía de 470 kilómetros. En el exterior moderniza las líneas del Megane, pero sobre todo cambia un interior dirigido por completo al piloto y con una pantalla en L de 24 pulgadas. 

Lexus insiste con el nuevo NX 450h+ la mayor renovación de uno de sus SUV más popular, ahora con la novedad de ser el primer híbrido enchufable de la gama con un motor híbrido de cuatro cilindros y 2.5 litros, uno delantero de 134 kw, y otro eléctrico trasero de 40 kw con una batería de iones de litio de 18,1 kwh de capacidad de carga. Es su mayor avance junto al elegante ES 300h con nuevo refinamiento exterior y un interior aún más fino y moderno con pantalla de 12,3 pulgadas. 

Todos suman kilómetros de autonomía, mejora en las baterías hacia un coche práctico y realista y expanden sus pantallas interiores por todo su frontal. Las marcas avanzan mientras esperan infraestructuras y que el bolsillo se mueva.