El rey Felipe VI se ha estrenado este lunes a bordo del Hispania, el nuevo velero de la Armada con el que competirá desde mañana en la 44ª edición de la Copa del Rey Mapfre, en una jornada de entrenamiento oficial en la víspera del inicio de la competición.
Sobre las doce del mediodía, el monarca llegó a la estación naval de Porto Pi al volante de su coche, donde ya le esperaban el patrón del Aifos, el almirante Jaime Rodríguez Toubes, y el resto de la tripulación del Hispania, todos ellos de la Armada, antes de hacerse a la mar en la bahía de Palma. Vestido con un polo blanco con el nombre de Aifos —en recuerdo a su anterior embarcación—, el Rey se dirigió junto a su tripulación hasta el campo de entrenamiento, que dio comienzo a las 13:00 horas.
El Hispania se encontraba atracado en Porto Pi junto al Aifos, al que ha sustituido como principal barco de regatas de la Armada y que había salido poco antes a su propia jornada de entrenamiento, ya que también tomará parte en la competición.

La embarcación fue adquirida por la Armada —de forma oficial el pasado mes de marzo, tras adjudicarse a la empresa David Mas Yacht Equipment S.L.— para la formación de los oficiales, ya que tradicionalmente la institución ha contado con un barco puntero de regatas: primero fueron los Sirius, luego el Aifos y ahora este velero. Se trata de un potente monocasco de algo más de 15 metros de eslora concebido para la alta competición en la clase ORC, que llega para resolver una larga búsqueda del Ministerio de Defensa por dotar a la Armada de una embarcación de alto rendimiento, apta tanto para la formación avanzada de oficiales como para representar a la institución al máximo nivel deportivo, tras los intentos fallidos de 2019 con el astillero Nautor’s Swan y el proyecto paralizado de 2023.
El Hispania se trata en realidad del antiguo Vesper, un velero con tripulación estadounidense —el equipo David Team— que se proclamó vencedor absoluto de la pasada edición del torneo, superando con holgura la sexta posición lograda entonces por el Aifos. Antes de eso había competido en Estados Unidos bajo el sello Quantum, antes de ser adaptado a la exigente clase GL52.
Felipe VI llegó el pasado miércoles por la tarde a Palma procedente de Lima, donde había asistido a la toma de posesión de la nueva presidenta peruana, Keiko Fujimori. A su llegada a la capital balear celebró el tradicional despacho de verano con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y desde entonces había seguido con preocupación la crisis migratoria en Ceuta desde el Palacio de Marivent, residencia de la familia real en Mallorca, sin salir a entrenar en el barco pese a que sí lo había hecho estos días el resto de la tripulación. Antes de eso, el monarca había encadenado semanas de trabajo intenso, marcadas por el seguimiento de los incendios que afectaron a Madrid, Ávila y Castilla-La Mancha, la visita a los evacuados en Villamanta y la coordinación institucional desde Palma.
El próximo martes, 4 de agosto, los Reyes ofrecerán en Marivent la tradicional recepción a las autoridades y representantes de la sociedad balear. El Rey tiene previsto participar en la regata hasta el próximo jueves por la tarde, cuando viajará a Cali para la toma de posesión de Abelardo de la Espriella como nuevo presidente de Colombia, antes de regresar a Palma para la entrega de trofeos de la Copa del Rey, prevista para el sábado 8 de agosto en el Palacio Real de La Almudaina.

