CaixaBank bate de nuevo su récord de beneficios. En el primer semestre registró 3.203 millones de euros, un 8,5% más que un año antes. El volumen total de negocio creció un 7,8% y se aproximó ya a los 1,2 billones de euros, impulsado simultáneamente por el crédito y los recursos de los clientes.
El banco ha registrado más de 1,1 millones de altas en España durante los últimos doce meses y ha incorporado aproximadamente 210.000 clientes con la nómina domiciliada. En total, 6,4 millones de particulares reciben ya sus ingresos a través de CaixaBank.
Ese crecimiento comercial ha permitido a la entidad ganar cuota en nóminas, pensiones, depósitos de hogares, financiación al sector privado y seguros. El grupo presta servicio a 20,9 millones de clientes en España y Portugal y mantiene una red de más de 4.500 oficinas, combinada con sus canales digitales.
La expansión también se observa en el crédito. La cartera aumentó un 8,2%, hasta 398.835 millones de euros, aproximadamente 30.000 millones más que en junio de 2025. El saldo destinado a empresas creció en 18.034 millones; el hipotecario, en 9.052 millones; y el crédito al consumo, en otros 2.519 millones.
Al otro lado del balance, los recursos de clientes avanzaron un 7,6%, hasta 771.943 millones. Los activos bajo gestión aumentaron un 14,9%, con crecimientos del 16,1% en fondos de inversión, carteras y sicavs y del 11,7% en planes de pensiones. Las suscripciones netas en fondos, seguros de ahorro y planes de pensiones alcanzaron 7.272 millones durante el semestre.
El aumento del negocio se trasladó a los ingresos. El margen de intereses creció un 2%, hasta 5.390 millones, mientras que los ingresos por servicios avanzaron un 7,4%, hasta 2.772 millones. Los ingresos por gestión patrimonial aumentaron un 12,1% más y los seguros de protección, un 14,5%, compensando el ligero descenso de las comisiones bancarias.
CaixaBank está convirtiendo así su escala comercial en resultados sin deteriorar la calidad del balance. La morosidad bajó del 2,07% al 1,78%, pese al crecimiento del préstamo. Más allá del efecto aislado de los tipos, sus cuentas semestrales muestran una entidad que está ampliando a la vez su base de clientes y el dinero que gestiona.
Los resultados se trasladarán también a los accionistas. Caixabank abonará en noviembre un dividendo a cuenta de entre 961 y 1.281 millones de euros, equivalente al 30% o 40% del beneficio obtenido durante el semestre. El importe definitivo se decidirá en octubre. El banco mantiene su compromiso de repartir entre el 50% y el 60% del beneficio neto, mediante ese primer pago y otro dividendo previsto para abril de 2027.

