China ha estrenado este lunes un nuevo gigante bursátil. Las acciones de CXMT, el mayor fabricante de memorias del país, se han disparado hasta un 531% en su debut en el mercado STAR de Shanghái. Los títulos han partido de los 8,66 yuanes (1,28 dólares) fijados para la salida a Bolsa y han alcanzado un máximo de 54,65 yuanes (8,07 dólares) durante la sesión.
Finalmente la euforia se ha moderado y ha terminado su primera jornada en torno a los 49 yuanes por acción (7,24 dólares), con una revalorización del 466%. Aun así, la operación ha multiplicado por más de cinco el dinero de los inversores que han conseguido acciones al precio de la oferta y se ha convertido en uno de los mayores estrenos de la historia reciente del mercado chino.
Durante la sesión, la capitalización de la compañía ha alcanzado los 3,65 billones de yuanes (unos 539.000 millones de dólares), frente a los 85.500 millones con los que ha afrontado la colocación. Esa cifra le ha permitido superar al Industrial and Commercial Bank of China y convertirse momentáneamente en la empresa con mayor valor de mercado entre las cotizadas en China continental. También ha situado su valoración por encima de la de Intel.
CXMT ha colocado cerca de 6.690 millones de acciones y ha captado 57.920 millones de yuanes, aproximadamente 8.600 millones de dólares. La cantidad puede elevarse hasta unos 9.800 millones si se ejecuta íntegramente la opción de sobreasignación. Ha sido la mayor OPV de Asia en lo que va de 2026 y la mayor realizada en China desde 2010.
La demanda ya había anticipado un estreno fuera de lo común. Los inversores institucionales solicitaron aproximadamente 570 veces el número de acciones reservado para ellos, mientras que el tramo minorista quedó más de 200 veces sobresuscrito.
La escasez inicial de títulos ha multiplicado el efecto de la presión compradora. Solo el 6,73% del capital ampliado ha quedado disponible para su negociación efectiva en el estreno, mientras que la mayoría de las acciones permanece sujeta a diferentes periodos de bloqueo.
También ha influido el funcionamiento del mercado STAR. Las empresas recién incorporadas no tienen límites diarios de fluctuación durante sus cinco primeras sesiones, por lo que CXMT ha podido absorber toda la demanda sin el freno que representa el límite habitual de subidas y bajadas.
Qué es CXMT y quién está detrás
CXMT —siglas de ChangXin Memory Technologies— diseña y fabrica chips DRAM, las memorias que permiten almacenar temporalmente los datos utilizados por ordenadores, teléfonos móviles, servidores y centros de datos. No realizan los cálculos de la inteligencia artificial como las GPU de Nvidia, pero resultan imprescindibles para que los procesadores accedan con rapidez a grandes volúmenes de información.
La expansión de la inteligencia artificial ha disparado precisamente la necesidad de memoria. La compañía ya ocupa la cuarta posición mundial entre los fabricantes de DRAM, con una cuota aproximada del 7,7% en 2025, según la documentación presentada para su salida a Bolsa. Por delante permanecen las coreanas Samsung y SK Hynix, y la estadounidense Micron.
Los ingresos han alcanzado los 50.800 millones de yuanes (7.500 millones de dólares) en el primer trimestre, un 719% más que un año antes. La compañía ha obtenido un beneficio neto de 33.000 millones (4.900 millones), frente a las pérdidas registradas durante el mismo periodo de 2025. De hecho, CXMT registró pérdidas en todos los ejercicios anteriores desde 2022.
Sin embargo, la recuperación del mercado de memorias permitió que el negocio comenzara a cambiar de signo a finales de 2025 y alcanzara una rentabilidad extraordinaria durante los primeros meses de este año. Pero, tal y como apunta la propia empresa en su folleto, una ralentización de las inversiones en inteligencia artificial o un exceso de oferta podrían deteriorar rápidamente el mercado.
Al frente de la compañía se encuentra Zhu Yiming, un ingeniero formado en la Universidad de Tsinghua que ya había fundado GigaDevice, otro importante fabricante chino de semiconductores. En 2016 se asoció con el Gobierno municipal de Hefei para levantar una fábrica de obleas de 12 pulgadas y desarrollar una industria de memorias que apenas existía entonces en China. El proyecto movilizó una inversión inicial próxima a los 18.000 millones de yuanes (2.660 millones de dólares).
Antes de la OPV, su mayor socio era Hefei Qinghui Jidian, un vehículo vinculado a la ciudad, con aproximadamente un 21,7% del capital. Entre sus inversores también figura la segunda fase del Fondo Nacional de Inversión en la Industria de Circuitos Integrados, conocido como Big Fund II, que poseía cerca del 8,7%. En conjunto, los vehículos relacionados con Hefei controlaban alrededor del 37% antes de la colocación.
La compañía destinará los recursos obtenidos a aumentar su capacidad, modernizar las líneas de fabricación, desarrollar nuevas generaciones de memoria, y reforzar el capital circulante. El objetivo es crecer dentro de China y ganar clientes internacionales en un momento en el que las grandes tecnológicas buscan alternativas a los proveedores tradicionales.
CXMT ya ha comenzado a conseguir contratos de mayor dimensión. En junio cerró un acuerdo de suministro con Tencent valorado en más de 20.000 millones de yuanes (cerca de 3.000 millones de dólares) para proporcionar memorias destinadas a servidores durante un periodo de entre tres y cinco años, según Reuters.
El foco está en las memorias HBM, o de alto ancho de banda, esenciales para los sistemas de inteligencia artificial más avanzados. A esta dificultad se suman las restricciones estadounidenses a determinadas máquinas y tecnologías necesarias para fabricar semiconductores avanzados. Sin embargo, Apple ha probado sus memorias y ha solicitado autorización a la Administración estadounidense para poder adquirirlas, según informó hace unas semanas Financial Times. En definitiva, la dimensión estratégica de la compañía ya trasciende al mercado chino.

