Economía

El negocio del campeón del mundo: quién gana dinero con la segunda estrella de España

La victoria del Mundial deja 52,5 millones en la RFEF, primas para los jugadores, más de 7 millones para los clubes, y una larga cadena de beneficiados: patrocinadores, hostelería, televisiones y empresas de productos oficiales

Copa del Mundo

La Selección regresa de Nueva York con una segunda estrella sobre el escudo. La victoria frente a Argentina activa una cadena de ingresos que empieza en la FIFA —con unos ingresos previstos superiores a los 15.000 millones de dólares durante el ciclo de cuatro años—, pasa por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), y alcanza a jugadores, clubes, patrocinadores y empresas.

La primera beneficiaria es la RFEF. La FIFA fijó un premio de 50 millones de dólares para la selección campeona, frente a los 33 millones reservados para la finalista. A esa cantidad se suman los 2,5 millones destinados a preparar el torneo, después de que el organismo elevara en abril la aportación inicialmente prevista. En conjuntom la Federación española recibirá 52,5 millones de dólares, unos 45 millones de euros al cambio actual.

Una parte de esa cantidad llegará a los jugadores, que han acordado percibir el 45% del premio. Eso se traduce en alrededor de 22,5 millones de dólares antes de impuestos. Esto podría traducirse en unos 800.000 brutos por jugador, aunque la RFEF deberá concretar cómo se distribuye entre los 26 convocados, el cuerpo técnico y el personal de apoyo. Además, este dinero tributará a Hacienda conforme al tipo marginal que corresponda a cada futbolista y la residencia fiscal.

Los clubes también ingresan. El Programa de Ayudas a Clubes de la FIFA repartirá 355 millones de dólares entre las entidades que cedieron futbolistas durante las eliminatorias y la fase final, un 70% más que en Qatar 2022. Según las estimaciones de Forbes España elaboradas a partir de las condiciones económicas del programa, los equipos que aportaron internaiconales españoles percibirán conjuntamente más de 7 millones de dólares. El Barcelona será previsiblemente el club más beneficiado.

Además, los jugadores regresan con mayor reconocimiento mundial, lo que puede elevar el valor comercial de la plantilla y reforzar la posición del club ante una renovación o un eventual traspaso. Antes de la final del Mundial España reunía una plantilla valorada en 1.220 millones de euros, según Transfermarkt, solo por detrás de Francia e Inglaterra, con una media de 47 millones por futbolista. El jugador más valioso era Lamine Yamal, 200 millones.

Escaparate de marcas

También salen reforzados los patrocinadores de la selección. La RFEF cuenta actualmente con más de una treintena de socios comerciales entre patrocinador técnico, socios principales, patrocinadores oficiales, colaboradores y marcas regionales. Entre ellos figuran Adidas, Ebro, Mapfre, Movistar, Iberdrola, Iberia, Cervezas Victoria, Google Gemini, TCL, Loewe, Renfe, Seur, Nestlé y Panini. La victoria multiplica su exposición y mejora la capacidad negociadora de la RFEF en futuras negociaciones.

La camiseta con la segunda estrella será uno de los primeros productos en materializar ese negocio. A ello se sumarán el resto de merchandising oficial, las licencias y las campañas publicitarias que aprovecharán la imagen de los campeones. Aún no existen estimaciones públicas que permitan cuantificar el efecto total de las ventas.

La televisión ya dispone, en cambio, de una primera medida del fenómeno. La final reunió una media de 15,7 millones de espectadores y alcanzó un 87% de cuota de pantalla, convirtiéndose e uno de los acontecimientos televisivos más vistos de la historia de España. Eso repercute en la publicidad, los contenidos posteriores y las futuras retransmisiones.

El impacto alcanzó también a bares y restaurantes. Hostelería de España había calculado que los establecimientos que emitían los partidos podían elevar hasta un 30% su facturación, con 130 millones de euros de consumo adicional en la final.

Por último, la condición de campeona otorga a España una plataforma internacional que puede aprovechar el turismo, las empresas exportadoras y las instituciones con la Marca España. Llega además en un momento clave, cuatro años antes de que el país organice, junto a Portugal y Marruecos, el Mundial de 2030.

La única pantalla económica que, por ahora, apenas parece haber celebrado el título es la Bolsa, en un contexto marcado por los ataques cruzados entre Irán y Estados Unidos en Oriente Próximo.

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