Puig continúa avanzando en la consolidación de uno de sus activos más estratégicos. La compañía española ha elevado su participación en Charlotte Tilbury hasta el 85% del capital tras comprar un nuevo paquete de acciones a la fundadora de la marca, Charlotte Tilbury, y a la ex consejera delegada, Demetra Pinsent. La operación se produce apenas unas semanas después de que fracasaran las conversaciones para una posible integración con Estée Lauder, confirmando que el grupo mantiene intacta su hoja de ruta de crecimiento independiente.
La adquisición supone un nuevo paso en la estrategia iniciada en 2020, cuando Puig adquirió una participación mayoritaria en la firma británica de maquillaje y cuidado de la piel, considerada una de las marcas de mayor crecimiento dentro del segmento de belleza premium. Desde entonces, el grupo presidido por Marc Puig ha ido incrementando progresivamente su presencia accionarial mediante las opciones pactadas con los socios minoritarios.
Con esta compra, Charlotte Tilbury mantiene una participación minoritaria y continúa vinculada a la dirección creativa de la firma, mientras que Puig consolida el control de una marca que se ha convertido en uno de los pilares de su negocio de maquillaje. El acuerdo alcanzado entre ambas compañías contempla que la multinacional española complete la adquisición del 100% del capital de forma gradual hasta principios de 2031, a través de distintas opciones de compra y venta previamente establecidas.
Fundada en 2013 por la maquilladora británica Charlotte Tilbury, la marca ha revolucionado la industria gracias a lanzamientos convertidos en fenómenos globales, como Pillow Talk o Magic Cream, y a una estrategia basada en la innovación, el marketing digital y una fuerte conexión con prescriptores e influencers. Hoy ocupa una posición de liderazgo en el mercado británico del maquillaje y figura entre las firmas de belleza con mayor influencia internacional.
Para Puig, la operación refuerza su posicionamiento en el segmento de belleza de alta gama, donde el maquillaje representa una de las principales palancas de crecimiento junto a las fragancias y el cuidado de la piel. La compañía ha construido en los últimos años una cartera de marcas premium que incluye nombres como Rabanne, Carolina Herrera, Jean Paul Gaultier, Byredo, Dr. Barbara Sturm y Charlotte Tilbury, consolidándose como uno de los grandes grupos globales del sector.
La ampliación de su participación hasta el 85% confirma que, más allá de las grandes operaciones corporativas, Puig sigue apostando por fortalecer los activos que considera estratégicos para impulsar su crecimiento a largo plazo y reforzar su presencia en el competitivo mercado internacional de la belleza.

