Menorca encara el ecuador de la temporada turística con buenas sensaciones, aunque todavía sin lanzar las campanas al vuelo. El balance de junio deja un dato que invita al optimismo: tres de cada cuatro empresas de los principales sectores turísticos de la isla han logrado mantener o mejorar su actividad respecto al mismo mes del año pasado. Sin embargo, desde PIME Menorca prefieren contener el entusiasmo y recuerdan que el verdadero examen llegará en julio y agosto, los meses que concentran el grueso del negocio turístico. No obstante, el dato es bastante elocuente teniendo en cuenta que Menorca es la isla balear con menor tendencia a incrementos interanuales de importancia en materia turística.
La encuesta mensual de la patronal refleja que el 72,45% de las empresas consultadas cerró junio con una facturación igual o superior a la de 2025, mientras que el 27,55% registró un descenso. Un punto de partida que dibuja una evolución «globalmente favorable», aunque insuficiente todavía para anticipar cómo terminará la temporada.
Entre los grandes protagonistas del mes destaca el agroturismo, que continúa consolidándose como una de las opciones más sólidas de la oferta turística menorquina. El 60% de los establecimientos mejoró su facturación respecto al año anterior y el 40% restante logró mantenerla, sin que ninguna empresa declarara un retroceso. Una fotografía que confirma que la demanda por este tipo de alojamiento mantiene un comportamiento estable.
También pisa el acelerador el alquiler de vehículos. Más de la mitad de las empresas del sector (54,55%) aumentó sus ingresos durante junio, frente al 27,27% que los mantuvo y el 18,18% que experimentó una caída. Desde PIME interpretan estos datos como el reflejo de un visitante con un interés creciente por recorrer la isla y descubrir nuevos rincones, aunque advierten de que sigue reduciéndose la duración media de los alquileres.
El comercio no se queda atrás
El comercio tampoco se queda atrás. Casi una de cada dos empresas consultadas (46,9%) mejoró su facturación respecto a junio del año pasado, mientras que el 32,74% mantuvo cifras similares y solo el 20,35% registró un descenso. Para la patronal, parte de este impulso coincide con la campaña de bonos comerciales puesta en marcha por el Govern balear a mediados de junio, una iniciativa que, aseguran, no solo ha incentivado las compras entre los residentes, sino que también ha despertado el interés de numerosos turistas y visitantes, que solicitaron los bonos al comprobar que podían beneficiarse de ellos.
Las viviendas turísticas vacacionales también mantienen el pulso. El 38,89% de las empresas incrementó su facturación y otro 38,89% logró repetir los resultados del año anterior. Solo el 22,22% registró una bajada. En este segmento, los empresarios coinciden en señalar que las reservas de última hora siguen siendo decisivas para acabar de apuntalar un buen mes.
Más equilibrado ha sido el comportamiento de las empresas náuticas. Casi la mitad (45,45%) mantuvo sus ingresos, mientras que el 27,27% consiguió aumentarlos y el mismo porcentaje experimentó una reducción. La estabilidad meteorológica registrada durante junio permitió sostener una demanda muy similar a la del ejercicio anterior.
No todos los sectores, sin embargo, navegan con el mismo viento a favor. Cafeterías, bares y restaurantes continúan mostrando mayores dificultades para mejorar resultados. El 44,64% de los negocios facturó menos que hace un año, frente al 35,71% que logró mantenerse y el 19,64% que consiguió crecer.
El caso más delicado vuelve a ser el del turismo activo. Más de seis de cada diez empresas (61,54%) redujeron su facturación respecto a junio de 2025, mientras que únicamente el 15,38% logró mejorarla y el 23,08% mantuvo cifras similares. Un comportamiento que vuelve a situar a este segmento como el que presenta peores resultados dentro de la encuesta elaborada por PIME Menorca.

