Economía

Qué significa que Bruselas suspenda fondos europeos Next Generation a España

La Comisión Europea ha comunicado la aprobación del sexto desembolso parcialmente al no haber cumplido «satisfactoriamente» tres objetivos. Ahora España tiene un mes para presentar observaciones y, si no convencen, se calculará la cantidad a descontar

Bandera de la Unión Europea.
Bandera de la Unión Europea.

España llevaba meses a la espera de la aprobación por parte de la Comisión Europea del sexto desembolso de los fondos europeos Next Generation. Este jueves Bruselas dio luz verde al pago de 5.700 millones de euros -cifra neta de prefinanciación-, pero ha comunicado al país que retiene una parte, de la que aún no se conoce la cifra oficial.

No es la primera vez, ya ocurrió en los dos anteriores tramos, el cuarto y el quinto desembolso, con bloqueos de 158 millones y 1.127 millones, respectivamente. Tampoco es el único país que sufre estos bloqueos, al menos una decena de Estados miembros han estado en la misma situación, aunque a cierre de 2025 era el que más dinero tenía en este estado.

La razón es que estos fondos europeos están asociados a un plan firmado con la Comisión Europea en 2021 -el denominado Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia- donde se cuantifican los desembolsos, sus cuantías, los plazos previstos, y los hitos y objetivos que el país debe cumplir para recibir cada uno de los pagos.

Tal y como explican desde la Comisión Europea, cuando un Estado miembro tiene problemas para cumplir un compromiso a tiempo, tiene dos opciones: retrasar la solicitud de pago o modificar el plan a través de adendas. Pero si se solicita el pago y no se ha cumplido debidamente el compromiso, entonces se expone a pagos parciales.

El poco tiempo para captar los fondos asignados bajo este programa, que finaliza este año; la incapacidad de cumplir el hito en cuestión por la falta de apoyo parlamentario para aprobar reformas; el retraso en la ejecución de proyectos por parte de las empresas; y la importancia para Bruselas del hito en cuestión y su rechazo a modificarlo.

Son algunas de las razones que pueden llevar al país a pedir el pago sin la certeza de haber cumplido todo lo comprometido. En ese caso, como ha ocurrido ahora, la Comisión Europea suspende el desembolso al país temporalmente, dando margen para aplicar medidas correctoras. Si no se resuelve en el plazo habitual de seis meses -prorrogables-, el dinero se pierde definitivamente.

Fondos europeos pendientes y plazo límite

Según informan desde la Comisión, en el sexto desembolso, que se compone del tercer tramo de préstamos y del sexto de subvenciones, hay tres objetivos que no se han cumplido satisfactoriamente: inversiones en formación profesional bilingüe, en servicios de teleasistencia y proyectos de apoyo a colectivos vulnerables, y en emprendimiento y microempresas. En total, se consideran cumplidos 73 de 76 hitos.

La Comisión ha enviado ahora su evaluación preliminar del cumplimiento por parte de España de los hitos y objetivos requeridos para este pago al Comité Económico y Financiero (CEF), que tiene cuatro semanas para emitir su dictamen. En paralelo, la Comisión ha comunicado a España las razones por las que considera que los objetivos mencionados no se han cumplido satisfactoriamente.

Ahora el Gobierno tiene un mes para presentar observaciones y, si no convencen, con arreglo a la metodología marcada, se calculará la cantidad a descontar de los 5.700 millones a pagar. A ella se añadirán 302 millones por dos hitos que fueron considerados incumplidos en los anteriores pagos y que ahora se consideran corregidos parcialmente: 25 millones de euros por la digitalización de pymes y 277 millones por la reforma fiscal.

En total, cuando la Comisión adopte la decisión de pago del sexto tramo, España habrá recibido cerca de 77.000 millones de euros de los 103.000 millones que puede captar en los últimos meses del mecanismo. Los países tienen hasta el 31 de agosto para cumplir los hitos pendientes y hasta el 30 de septiembre para pedir los desembolsos asociados. Por su parte, la Comisión tiene hasta diciembre para evaluar y aprobar los pagos.

En un primer momento la Comisión Europea asignó a España 163.000 millones de euros de los Next Generation, la mitad en préstamos y la otra en transferencias no reembolsables. Sin embargo, el país ha renunciado a 60.000 millones en créditos al considerar que las condiciones ya no son tan ventajosas como lo eran en un inicio.

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