Hay nombramientos que responden a una vacante y otros que simbolizan un regreso. El de Iñaki Sandoval al Conservatori Liceu pertenece claramente a la segunda categoría. Después de una carrera internacional que le ha llevado a dirigir instituciones académicas en Estonia y Hong Kong, el músico navarro volverá a la escuela donde se formó para asumir la dirección general de una de las instituciones musicales más emblemáticas de España.
No se trata únicamente del relevo de Maria Serrat, que deja el cargo tras 27 años al frente del Conservatori. La elección de Sandoval refleja la apuesta de la Fundación por un perfil que combina creación artística, experiencia internacional y capacidad de gestión en un momento en el que la formación musical afronta desafíos tan complejos como la digitalización, la inteligencia artificial o la creciente internacionalización del talento.
Su vínculo con el Conservatori Liceu viene de lejos. Se graduó como pianista clásico en sus aulas y años después regresó para impulsar uno de los proyectos que más contribuyeron a ampliar la oferta formativa del centro: la creación del departamento de jazz y el desarrollo de alianzas con instituciones de prestigio internacional, entre ellas el Berklee College of Music.
Aquella etapa fue solo el inicio de un recorrido que pronto adquirió dimensión global. Entre 2015 y 2021 dirigió la Viljandi Culture Academy de la Universidad de Tartu, en Estonia, antes de incorporarse como decano de la School of Music de la Hong Kong Academy for Performing Arts, una de las instituciones de referencia en Asia para la formación de músicos y artistas escénicos.
Esa experiencia internacional será ahora uno de los principales activos de su nueva responsabilidad. El Conservatori Liceu aspira a reforzar su posicionamiento como referente europeo de la enseñanza musical y a consolidar un modelo académico capaz de responder a las nuevas necesidades del sector cultural.
La institución, fundada en 1837, forma actualmente a más de 11.000 alumnos entre enseñanzas superiores, profesionales y formación musical de base. A lo largo de casi dos siglos ha contribuido a la formación de intérpretes, compositores y profesionales que han desarrollado sus carreras dentro y fuera de España, convirtiéndose en una de las grandes referencias musicales del país.
La hoja de ruta que deberá liderar Sandoval pasa por impulsar la innovación académica, fortalecer la internacionalización, estrechar la relación entre la formación y la industria musical y avanzar hacia un modelo de gestión cada vez más sostenible. También buscará reforzar la presencia del Conservatori en la vida cultural de Barcelona, potenciando una programación que acerque aún más la actividad de la institución a la ciudadanía.
En su presentación, recogida por distintos medios, Sandoval defendió una visión de la música que trasciende la excelencia artística y la concibe también como una herramienta de integración, creatividad y transformación social. Una filosofía que encaja con la voluntad del Conservatori de ampliar su impacto más allá de las aulas y fortalecer proyectos dirigidos a colectivos con menos oportunidades.
El reto no es menor. La enseñanza musical vive una profunda transformación impulsada por las nuevas tecnologías, la irrupción de la inteligencia artificial y la evolución de las industrias culturales. Formar grandes intérpretes ya no es suficiente. También resulta imprescindible preparar profesionales capaces de desenvolverse en un ecosistema creativo cada vez más interdisciplinar y global.
Precisamente por eso, la elección de Iñaki Sandoval parece responder a una idea clara: combinar la tradición de una institución con casi 190 años de historia con una mirada plenamente orientada al futuro. Porque volver a casa, en su caso, no significa mirar atrás. Significa asumir la responsabilidad de escribir el siguiente movimiento de una de las grandes partituras de la educación musical en España.

