La última estadística de declarantes del IRPF publicada por la Agencia Tributaria muestra que 18.829 liquidaciones superaron en 2024 los 601.000 euros anuales, el umbral que Hacienda utiliza para identificar el tramo más alto de renta. Es el mayor registro de la serie disponible y supone un salto del 27,8% respecto al ejercicio anterior.
La cifra, que se publica con un par de años de decalaje, sirve para tomar la temperatura a la parte más alta del impuesto. En 2014, ese grupo apenas sumaba 5.394 liquidaciones. Es decir, el club se ha multiplicado por 3,5 desde entonces y ha dejado atrás tanto los mínimos posteriores a la crisis financiera como los máximos del ciclo anterior.
El contraste con 2007 es especialmente revelador. En plena expansión previa al estallido de la burbuja, las declaraciones por encima de 601.000 euros alcanzaron las 10.580 liquidaciones. La crisis redujo después con fuerza ese colectivo, que tocó suelo en 2013, con 4.553 liquidaciones. Desde entonces, la recuperación ha sido sostenida y 2024 sitúa la cifra un 78% por encima del pico registrado antes de la gran crisis.
El salto también se aprecia en el peso relativo dentro del conjunto de declarantes. Las rentas superiores a 601.000 euros representaban en 2003 apenas el 0,018% del total de liquidaciones. En 2024 alcanzan el 0,076%. Aunque siguen siendo muy pocos contribuyentes sobre el total, concentran un peso económico dentro del impuesto muy superior al que sugiere su número.
Un 1% de los contribuyentes gana más de 150.000
Si se amplía el foco a las declaraciones que superan los 150.000 euros anuales, la parte alta del impuesto también marca récord. En 2024 hubo 194.681 liquidaciones entre 150.000 y 601.000 euros y otras 18.829 por encima de 601.000. En total, 213.510 liquidaciones superaron los 150.000 euros, frente a las 175.665 del año anterior.
Ese grupo más amplio, la antesala de las grandes rentas, ya se acerca al 1% del total de declaraciones. En concreto, representa alrededor del 0,87% de las 24,6 millones de liquidaciones registradas en 2024. En 2003 apenas suponía el 0,26%. La fotografía de Hacienda muestra así un ensanchamiento de la cúspide fiscal, no solo un récord en el tramo más exclusivo.

La parte alta de la renta no se explica solo por la nómina. En los tramos superiores cobran peso las rentas del ahorro, las ganancias patrimoniales, los dividendos y otros rendimientos del capital. Además, hay un matiz territorial: los datos de la Agencia Tributaria se refieren al territorio fiscal común, por lo que no incorporan a País Vasco y Navarra, que tienen regímenes forales propios.
Por comunidades autónomas, Madrid y Cataluña concentran cerca de dos de cada tres declaraciones por encima de 601.000 euros, con una distancia grande sobre el resto de comunidades. La capital suma 8.278 liquidaciones y Cataluña, 4.040. Por detrás quedan Andalucía (1.501), la Comunidad Valenciana (1.375), Galicia (707) y Baleares (698).

