Ante el desafío que plantean los cada vez más habituales buques de navegación autónoma, la Organización Marítima Internacional (OMI) acaba de dar un paso de gigante en el control y la regulación de esta tecnología inédita. Se trata de la adopción del Código MASS, una medida normativa para la cual el sector marítimo ha adoptado terminología y conceptos inspirados en los drones aéreos. La creación de este código es la culminación de casi una década de debates multilaterales y pruebas en el agua para integrar tecnologías emergentes de forma segura. Tal y como ha señalado Arsenio Domínguez, secretario general de la OMI, es un «logro histórico» que demuestra la capacidad de la organización para dar forma al futuro del transporte marítimo y permite abrazar la innovación garantizando que «la seguridad, la responsabilidad y el elemento humano siguen estando en el centro de las operaciones marítimas».
¿Qué es exactamente el Código MASS?
El Código MASS (siglas en inglés de Maritime Autonomous Surface Ships, o Buques de Superficie Marítimos Autónomos) es un texto normativo suplementario al convenio SOLAS desarrollado por la OMI. Su objetivo principal es establecer un marco de seguridad para garantizar que los barcos comerciales sin tripulación física o teledirigidos operen con un nivel de seguridad y protección medioambiental equivalente al de un buque convencional.
¿Qué implica su entrada en vigor el 1 de julio de 2026?
No se trata de una medida obligatoria, de momento. El 1 de julio marca el pistoletazo de salida de un periodo de adaptación fundamental para el sector marítimo. El objetivo de la OMI es adoptar la versión final del código el 1 de julio de 2030, para que su cumplimiento pase a ser estrictamente obligatorio en todo el mundo a partir del 1 de enero de 2032.
Lo que comienza ahora es un periodo de adaptación en el que el uso del código MASS será de carácter voluntario, lo que en el ámbito jurídico se conoce como Soft Law o normativa recomendatoria. Esta entrada en vigor suave inicia la Fase de Creación de Experiencia (EBP) y, a finales de 2026 se establecerá el marco de esta fase de pruebas empíricas, cuyo objetivo es comprobar la idoneidad real del código para regular los buques autónomos. Toda la información, los datos y las experiencias recabadas durante este periodo voluntario servirán para que, a partir del año 2028, se comience a redactar la versión definitiva y obligatoria del Código MASS.
¿Afectará a embarcaciones no comerciales?
Actualmente, el Código MASS está enfocado exclusivamente a los buques comerciales de carga y no afecta a todas las embarcaciones autónomas. Según la normativa, su aplicación se limita a los buques amparados por el Convenio SOLAS (Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana en el Mar). Dentro de este grupo, el marco regulatorio se dirige solo a los buques de carga, dejando explícitamente excluidas a las naves de gran velocidad (HSC) y a los buques sujetos a inmunidad soberana, como los militares o los que son propiedad de los Estados.
No obstante, aunque ahora el objetivo de la OMI es integrar de forma segura estos buques comerciales en el transporte marítimo mundial, se deja la puerta abierta a que en el futuro esta normativa pueda ampliarse también a otros tipos de embarcaciones autónomas.
¿Cuáles son los niveles de autonomía que contempla el Código MASS?
El Código no asume un salto directo a los buques sin tripulación, sino que clasifica a las embarcaciones en cuatro grados de autonomía progresivos:
Grado 1: Buques con procesos automatizados y apoyo en la toma de decisiones, pero con marineros a bordo listos para operar, controlar los sistemas y asumir el mando.
Grado 2: Buques controlados a distancia desde otro emplazamiento, pero que mantienen tripulación a bordo disponible para tomar el control en caso de ser necesario.
Grado 3: Buques controlados totalmente a distancia sin ningún marinero a bordo.
Grado 4: Buques totalmente autónomos, donde el propio sistema operativo es capaz de tomar decisiones y determinar acciones por sí mismo sin intervención humana.
¿Será el fin de la figura del capitán?
A pesar de la palabra «autónomo», el pilar fundamental del Código MASS es la supervisión humana. La normativa establece una regla inquebrantable: siempre deberá haber un capitán humano al mando. El código subraya que el capitán conserva la autoridad y la responsabilidad general del buque de forma ininterrumpida, sin importar si se encuentra físicamente a bordo o controlando la nave desde una pantalla a miles de kilómetros de distancia.

