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Health

Merck compra Bio-Techne por 9.900 millones

La transacción contempla el pago de 73 dólares en efectivo por acción, lo que supone una prima del 36% respecto a la cotización media del último mes

Merck
Fachada del edificio de Merck

Descubrir un nuevo medicamento ya no depende únicamente de encontrar una molécula prometedora. Hoy resulta imprescindible comprender cómo se comportan las células, identificar biomarcadores, analizar millones de datos biológicos y conocer con precisión qué ocurre en cada tejido del organismo. Esa nueva forma de investigar está impulsando una profunda transformación en la industria de las ciencias de la vida. En este escenario, las grandes farmacéuticas han intensificado su carrera por adquirir compañías altamente especializadas.

La última ha sido la compañía alemana Merck. Según ha anunciado recientemente, ha adquirido la estadounidense Bio-Techne por 11.300 millones de dólares (alrededor de 9.900 millones de euros), una de las mayores operaciones corporativas del año en el sector de las ciencias de la vida.

La transacción, que deberá recibir aún el visto bueno de los reguladores y de los accionistas de Bio-Techne, contempla el pago de 73 dólares en efectivo por acción, lo que supone una prima del 36% respecto a la cotización media del último mes. Si se cumplen los plazos previstos, la operación podría completarse entre finales de 2026 y comienzos de 2027.

Más allá de su dimensión económica, la compra responde a la estrategia de reforzar la capacidad de Merck en áreas consideradas decisivas para el futuro de la biomedicina, como la medicina de precisión, las terapias celulares y génicas, la multiómica, la biología espacial y las plataformas de análisis avanzado de datos biológicos.

La incorporación de Bio-Techne permitirá al grupo ampliar su presencia en prácticamente toda la cadena de valor de la investigación biomédica, desde el desarrollo de herramientas para los laboratorios hasta la producción de terapias avanzadas a escala industrial.

«Esta transacción representa un hito importante para el cumplimiento de nuestra agenda estratégica a medio y largo plazo», afirma Kai Beckmann, presidente ejecutivo de Merck. «Al combinar la sólida base científica, el motor de innovación y la cartera diferenciada de Bio-Techne con la escala global y la excelencia en fabricación de Merck, estaremos en una posición privilegiada para acelerar la próxima generación de descubrimientos científicos e innovación terapéutica».

Un actor clave para la investigación biomédica

Fundada hace más de cinco décadas, Bio-Techne se ha convertido en uno de los principales proveedores mundiales de herramientas para investigación en biología molecular y celular. Su catálogo incluye proteínas recombinantes, anticuerpos, factores de crecimiento y tecnologías de análisis de proteínas, productos ampliamente utilizados tanto en investigación básica como en el desarrollo de nuevos medicamentos.

La compañía también ha ganado protagonismo en campos emergentes como la biología espacial, una disciplina que estudia la organización de células y biomoléculas dentro de los tejidos y que está llamada a desempeñar un papel cada vez más relevante en la medicina personalizada, así como en el desarrollo de terapias celulares y génicas.

Con más de 3.000 empleados, presencia en 34 centros internacionales y 15 plantas de producción distribuidas entre Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Suiza y China, Bio-Techne cerró su ejercicio fiscal 2025 con unos ingresos superiores a los 1.200 millones de dólares.

Una estrategia sostenida

Merck espera que la integración tenga un impacto positivo en sus resultados desde los primeros ejercicios tras el cierre de la operación. La compañía estima que podrá generar sinergias de costes cercanas a los 140 millones de euros anuales, una vez completado el proceso de integración, previsto para el tercer año.

Esta adquisición se suma a una estrategia de crecimiento basada en compras selectivas que Merck viene desarrollando desde hace dos décadas. Durante ese periodo ha destinado más de 35.000 millones de dólares a reforzar su división de ciencias de la vida mediante operaciones como la adquisición de Millipore, Sigma-Aldrich o, más recientemente, SpringWorks Therapeutics, consolidando un modelo orientado a convertirse en uno de los principales socios tecnológicos de la investigación biomédica mundial.

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