Como colofón a la operación que se anunció a mediados de mayo de este mismo año, Bayer acaba de anunciar la finalización de la adquisición de Perfuse Therapeutics, Inc. Según los términos del acuerdo que se dieron a conocer hace unos meses, Bayer ha abonado un pago inicial de 300 millones de dólares estadounidenses. La transacción tiene un valor potencial total de hasta 2.450 millones de dólares estadounidenses, compuesto por el pago inicial y pagos adicionales por hitos basados en los resultados.
De este modo, Perfuse Therapeutics queda ahora totalmente integrada en Bayer. Así, la adquisición refuerza la cartera de productos farmacéuticos de Bayer y encaja estratégicamente con la sólida presencia y experiencia de la empresa en oftalmología.
Por parte de Bayer, BofA Securities ha actuado como asesor financiero exclusivo y Baker McKenzie como asesor jurídico. Por parte de Perfuse, Centerview Partners LLC ha actuado como asesor financiero exclusivo y Goodwin Procter LLP como asesor jurídico
Una estrategia firme en oftalmología
Esta operación permite a Bayer poseer todos los derechos relativos al implante intravítreo PER-001, un antagonista de los receptores de endotelina de molécula pequeña de liberación prolongada, pionero en su clase, que se encuentra actualmente en fase II de desarrollo clínico para el tratamiento del glaucoma y la retinopatía diabética (RD).
Este representa uno de los primeros tratamientos potenciales para el glaucoma y la RD que se está estudiando por su capacidad para mejorar el campo visual en pacientes con glaucoma y para mejorar la sensibilidad al contraste y reducir la isquemia en pacientes con RD.
El glaucoma es una neuropatía óptica progresiva que causa la pérdida de células ganglionares de la retina, lo que resulta en pérdida de campos visuales. Es la principal causa de pérdida irreversible de la visión y afecta a ~76-80 millones de personas en todo el mundo (2020), y se prevé que afecte a ~112 millones de personas para 2040 debido al envejecimiento de la población. A pesar de su prevalencia, hoy no existen tratamientos aprobados que prevengan la progresión de la enfermedad y la ceguera de forma independiente del enfoque de reducir la presión intraocular. Existe una alta necesidad médica no cubierta de tratamientos neuroprotectores para pacientes con glaucoma.
La retinopatía diabética (RD) es una complicación microvascular de la diabetes que daña los capilares retinianos, provocando isquemia, fugas y neovascularización, y afecta a alrededor de 146 millones de personas en todo el mundo en la actualidad. Esto incluye aproximadamente al 25 por ciento de los adultos con diabetes y se prevé que aumente a 160 millones de personas para 2045. Actualmente, 25 millones de personas tienen RD que amenaza la visión y 1,3 millones de personas son ciegas.

