El 2 de junio de 1986 Amway aterrizaba en España con una propuesta desconocida hasta entonces: la venta directa como vía de emprendimiento. Cuatro décadas después, su división ibérica, que integra las operaciones de España y Portugal, ha cerrado 2025 con un crecimiento de doble dígito, impulsada por más de 15.000 Empresarios independientes Amway que operan en la península. En torno al 80% compatibiliza su actividad con otro empleo principal, integrando la venta directa como fuente de ingresos adicional. Asimismo, cada vez más jóvenes se suman a la oportunidad de negocio de Amway: el 10% de la comunidad tiene menos de 25 años, atraídos por la flexibilidad y el bajo riesgo de entrada, mientras que el 63% del total son mujeres, reflejo del papel protagonista del emprendimiento femenino en la transformación del sector.
“Durante 40 años, Amway ha ofrecido a los españoles la oportunidad de crear un negocio propio que se adapta a sus necesidades, su estilo de vida y sus pasiones”, explica Jon Voskuil, Managing Director de Amway ESAN (Europa, Sur de África, Australia y Nueva Zelanda). Y es que la venta directa representa hoy un motor real de emprendimiento en España. En 2024, el sector alcanzó una facturación de 610,5 millones de euros, con presencia en casi 3 de cada 10 hogares españoles.
Las redes sociales han transformado este modelo de negocio en un ecosistema más ágil e interconectado, fomentando la creación de comunidades basadas en el asesoramiento personalizado.
Según datos de la Asociación de Empresas de Venta Directa (AVD), más de 193.000 distribuidores participan en esta industria en nuestro país. En cuanto a Amway, su solidez se apoya en un robusto portafolio encabezado por la categoría de nutrición –compuesta por complementos alimenticios y vitaminas–, seguida por el segmento de belleza y cuidado personal; combinadas, representan dos pilares clave de la estrategia global de productos de Amway. “Mientras celebramos nuestro legado, ponemos nuestro entusiasmo en el futuro. Estamos comprometidos con las personas a las que empoderamos, con la ciencia de vanguardia que seguimos liderando y con el rol clave de la venta directa, que ofrece a la próxima generación la flexibilidad de construir sus propios negocios que realmente se alineen con su estilo de vida”, afirma Voskuil.

Detrás de todo ello se encuentra una compañía global con más de 65 años de historia y presencia en más de 100 países y territorios y que desde 2012 ocupa el primer puesto mundial en la industria de la venta directa, según el ranking Global 100 de Direct Selling News, habiendo cerrado 2025 con una facturación global de 7.300 millones de dólares. Sus más de 800 científicos trabajan diariamente, entre otros, en campos como la salud celular y el bienestar digestivo, áreas claves para el cuidado preventivo. Así, perfeccionan cada día sus marcas más emblemáticas –eSpring, NUTRILITE o ARTISTRY–, cuyos ingredientes provienen de las más de 2.400 hectáreas de granjas orgánicas, certificadas según la ley de USA, propiedad de la compañía. Este control minucioso permite a Amway ofrecer un “certificado de nacimiento” para sus más de 1.800 ingredientes botánicos, sobre los cuales se realizan más de 500.000 controles de calidad al año.
Pero el impacto de Amway trasciende el ámbito económico. Solo en 2025, la compañía destinó 17,7 millones de dólares a proyectos de Responsabilidad Social Corporativa, con más de 157.800 horas de voluntariado por parte de empleados y Empresarios Amway.
Ahora, Amway afronta su quinta década en España con una visión clara: seguir promoviendo el bienestar, una nutrición respaldada por la ciencia y un modelo de negocio flexible que se adapte a las necesidades de la próxima generación.
Investigar para crecer
La compañía posee un portafolio de más de 450 productos de bienestar que incluye complementos alimenticios y vitaminas, cosméticos y sistemas de purificación de agua, fruto de sus investigaciones, con más de 750 patentes registradas y en curso.

