El Mediterráneo es uno de los mares más fotografiados del planeta. Sus aguas, costas y comunidades han inspirado a generaciones de artistas, pero también se han convertido en un escenario privilegiado para documentar algunos de los grandes desafíos ambientales de nuestro tiempo. Esa combinación de belleza, biodiversidad y vulnerabilidad vuelve a estar presente en el MedFoto 2026, el Concurso Internacional de Fotografía del Mediterráneo, que acaba de dar a conocer el palmarés de su sexta edición.
La gran vencedora ha sido la fotógrafa francesa Oriane Jacquel, cuya obra ¿La última?, captada en la costa de Llançà (Girona), se ha alzado con el premio absoluto del certamen. La imagen destaca por su fuerza narrativa y por la reflexión que plantea sobre la fragilidad de los ecosistemas marinos, uno de los ejes temáticos que cada año cobra mayor protagonismo entre las obras presentadas.
Los premios se entregaron el pasado 24 de julio en el Club Nàutic l’Escala, donde también quedó inaugurada la exposición oficial del concurso. La muestra reúne una selección de las fotografías finalistas y ganadoras y podrá visitarse al aire libre en el muelle de espera de la entidad, acercando el trabajo de los autores tanto a aficionados a la fotografía como a visitantes del litoral catalán.
La dimensión internacional del MedFoto continúa creciendo. En esta edición participaron 107 fotógrafos procedentes de distintos países europeos y mediterráneos, que presentaron un total de 1.332 imágenes, cifras que consolidan la proyección del certamen y evidencian el creciente interés por la fotografía de naturaleza y conservación.

Además del premio principal, el jurado distinguió trabajos que muestran la enorme diversidad del Mediterráneo. En Paisaje, la ganadora fue Katica Mustapić con The Force of Nature; en Vida salvaje, Filippo Carugati obtuvo el reconocimiento por Coastal Toad; mientras que Philippe Magoni fue premiado en Deportes y ocio con Into the Blue 2. La categoría Oficios del mar recayó en Fernando Béjar gracias a A la busca del sonso, una imagen que pone el foco en las actividades tradicionales ligadas al mar.
La biodiversidad marina también tuvo un papel protagonista. Xavier Mas Ferrà se impuso en la categoría Subacuática con Isópodo, mientras que Fernando Estarellas fue reconocido en Conservación y cambio climático por Olas de calor, una fotografía que refleja el impacto creciente del calentamiento del Mediterráneo. El Premio Popular fue para Miguel Ángel Carrión con Entre mares, y el galardón al Relato fotográfico distinguió el trabajo Pertenecer al mar, de Jan Latussek.
El concurso también entregó varios premios especiales vinculados al territorio. David Parrón obtuvo el Premio L’Escala con La memoria de la sal; Rosa Matesanz recibió el Premio Costa Brava gracias a Tortuga boba; y José Antonio Gil fue reconocido con el Premio Fauna Cómica por la imagen De compras.
Impulsado por el Club Nàutic l’Escala y la Fundación Alive, el MedFoto nació con el objetivo de utilizar la fotografía como herramienta para divulgar la riqueza natural y cultural del Mediterráneo y sensibilizar sobre la necesidad de conservar sus ecosistemas. Con el respaldo de la Asociación Española de Fotógrafos de Naturaleza (AEFONA) y el apoyo de diversas instituciones y entidades vinculadas al territorio, el certamen ha ido consolidando una identidad propia, en la que conviven la excelencia artística y el compromiso medioambiental.
Más allá del palmarés, MedFoto confirma una tendencia cada vez más evidente: la fotografía de naturaleza ya no solo busca capturar paisajes espectaculares, sino también contar historias capaces de generar conciencia. En un momento en el que el Mediterráneo afronta algunos de los mayores retos ambientales de su historia reciente, las imágenes premiadas recuerdan que la cámara puede ser también una herramienta para observar, comprender y proteger uno de los mares con mayor valor ecológico y cultural del mundo.

