Daniel Shamoon ha hecho de Puente Romano el complejo de lujo más importante de Europa. No hay nada que pueda compararse a la mezcla de Puente Romano y Marbella Club, con el hotel Nobu incluido. La jardinería, profunda y hermosa, e iluminada de noche como si fuera una atracción de Disney, y la calidad de los tres hoteles, con la eclosión eufórica de La Plaza en que se concentran Cipriani, Gaia, Leña, Sips y Nobu.
El padre de Daniel, David, empezó el proyecto y el hijo lo ha terminado y lo ha situado en el liderazgo indiscutible. La genialidad de revalorizar las habitaciones sin vistas a la playa o a la piscina convirtiéndolas en hotel Nobu ha sido un hallazgo de todos los tiempos.
El único que falta es Albert Adrià, al que hasta la alcaldesa de Marbella le pidió el martes que abriera en La Plaza. Albert no dijo que sí ni que no: dijo “Vamos, Marbella”, y que cada uno entienda lo que quiera.
La esencia de Marbella es La Plaza de Puente Romano, y La Plaza de Puente Romano es la esencia del lujo, con todo su esplendor, todo su exceso, la horterada de modelos y futbolistas, y lo maravilloso que es asistir a la estampa, a esa gran representación del delirio que cada noche está puesta para ti.
Marbella es el lujo antiguo, Ibiza es el lujo joven. En Marbella la orquesta se sabe todos los hits, en Ibiza sólo los que están de moda. Marbella es la primera industria turística de España, Ibiza es el destino más querido. Queremos mucho a Ibiza pero cuando vamos a Marbella vemos al dragón de cerca, con su naturaleza brutal y superior a cualquier otra. El mundo cae rendido a este esplendor, cada cual por sus motivos, pero todos rendidos. Es difícil buscarle un contrapunto a Puente Romano porque su concepto es perfecto y su ejecución brillante. Que le estén insistiendo a Albert Adrià para que abra un restaurante es la confirmación de que saben lo que quieren. Esperemos que sepan cómo conseguirlo.
Puente Romano es el resumen de un mundo mágico, estridente, que no hace falta que sea el tuyo para disfrutarlo. Un mundo que te interpela y te aleja, que te acaricia y te violenta, pero si no eres completamente estúpido y con ganas de amargarte, tiene un sentido del humor que te eleva por encima de las posturitas y la silicona y te devuelve unas eufóricas ganas de vivir.
Hay que prepararse para el tirón y dejarse llevar por el encanto de algo que es único y que para siempre vas a llevar en el corazón. Los que tuvimos la suerte de crecer de niños entre estos jardines, y Puente Romano ha perfilado desde siempre nuestra vida, no podemos volver sin agradecer a los padres y abuelos que nos dieron esta vida y esta información delicada y profunda, sin la que seríamos mucho menos interesantes y no nos habríamos reído tanto.

