La reapertura del estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los principales anuncios derivados del acuerdo de paz preliminar alcanzado este domingo entre Estados Unidos e Irán para poner fin a tres meses y medio de guerra en Oriente Próximo. El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó que, una vez firmado el pacto previsto para el próximo viernes en Suiza, se procederá a la reapertura de este corredor marítimo estratégico para el comercio energético mundial.
“¡Felicidades a todos! Por la presente, autorizo plenamente la apertura del estrecho de Ormuz sin peajes y, simultáneamente, autorizo el levantamiento inmediato del bloqueo naval de los Estados Unidos. Barcos del mundo: ¡arranquen motores! ¡Que fluya el petróleo!”, escribió Trump en Truth. Horas después matizó que la reapertura se producirá tras la firma oficial del acuerdo, permitiendo previamente las labores de limpieza de minas en la zona.
El anuncio llega después de que Pakistán, mediador entre ambas partes, comunicara que Washington y Teherán habían alcanzado un acuerdo de paz preliminar. Su primer ministro, Shehbaz Sharif, aseguró que ambas partes han acordado un cese permanente de las operaciones militares y que la firma oficial tendrá lugar el próximo 19 de junio en Suiza.
La importancia del estrecho de Ormuz radica en que constituye uno de los puntos más sensibles del comercio marítimo mundial. Este corredor conecta el golfo Pérsico con el océano Índico y es una ruta fundamental para el transporte internacional de petróleo, gas y fertilizantes. Durante el conflicto, la incertidumbre sobre su funcionamiento se convirtió en una de las principales preocupaciones para los mercados energéticos y las cadenas globales de suministro.
La perspectiva de una normalización del tráfico marítimo provocó una reacción inmediata en los mercados. El barril de crudo Brent cayó más de un 3%, hasta situarse en torno a los 84 dólares, mientras que el dólar también registró descensos frente a otras divisas internacionales.
No obstante, el futuro del estrecho sigue siendo uno de los asuntos centrales de la negociación. Irán ha defendido hasta ahora que cualquier acuerdo debe reconocer su soberanía —junto a la de Omán— sobre este estratégico paso marítimo. Desde Teherán, el viceministro de Exteriores, Kazem Gharibabadi, confirmó que el memorando de entendimiento ya está finalizado y que la firma oficial se celebrará el viernes en Suiza.
Si el acuerdo se materializa, la reapertura de Ormuz supondrá la recuperación de una de las arterias más importantes para el comercio energético mundial y uno de los principales objetivos perseguidos por las partes desde el inicio del conflicto.

