Con motivo de la celebración de su 50º aniversario, la compañía de seguridad Prosegur ha instalado en el vestíbulo de sus oficinas centrales de Madrid una obra del artista venezolano Jesús Rafael Soto, considerado una de las figuras más influyentes del arte contemporáneo latinoamericano y uno de los máximos exponentes internacionales del arte cinético.
La pieza, creada en 1984 con metal pintado e hilo de nylon, representa el orbe terrestre. Su incorporación al espacio principal de la sede adquiere un significado especial para la compañía, ya que simboliza su presencia internacional y su actividad en 36 países distribuidos en los cinco continentes.
La instalación forma parte de las acciones conmemorativas del 50º aniversario de Prosegur, una efeméride que coincide con un momento de consolidación global para la empresa. Fundada en España en 1976, la compañía cuenta actualmente con más de 180.000 profesionales y mantiene operaciones en 36 países de Europa, América, Asia, Oceanía y África.

La elección de una obra de Jesús Rafael Soto refuerza además el vínculo entre la compañía y los valores de proyección internacional, innovación y transformación. El artista venezolano (1923-2005) alcanzó reconocimiento mundial por sus investigaciones sobre el movimiento, la percepción y la participación del espectador, convirtiéndose en una referencia fundamental del movimiento cinético durante la segunda mitad del siglo XX.
La obra ocupa un lugar destacado en el vestíbulo de la sede madrileña, donde comparte protagonismo con otros elementos corporativos visibles para empleados y visitantes, entre ellos el ascensor vinilado que recuerda el reconocimiento obtenido por la compañía en distintos rankings empresariales.
La instalación de esta pieza artística se enmarca en las celebraciones del medio siglo de trayectoria de Prosegur, una compañía que, desde sus orígenes vinculados a la vigilancia y al transporte de valores, ha evolucionado hacia un modelo de seguridad apoyado en la tecnología, la innovación y los servicios digitales.

